martes, 25 de abril de 2017

De la simbiosis necesaria para la evolución social

Se trata quizás de algo infinitamente coetáneo. De algo de lo que el presente, no puede deshacerse.

Antes de seguir divagando en mi pensamiento, debería aclarar de lo que hablo para que el lector no siga, sino que me acompañe en la exteriorización de mi pensamiento.

Evolucionar y estar en continuo cambio. Esto se puede aplicar a muchas cosas. Pero ahora voy al grano y dirijo toda mi energía hacia el entendimiento de la evolución social y sus normas no escritas.
Es como una enfermedad que combatimos de continuo. Con gran esfuerzo, grandes revoluciones y choques colosales entre naciones, pero que a su vez se ven representadas en el más pequeño de los detalles que se entreven al analizar, por ejemplo, un saludo entre dos personas. Imágináos la cantidad de factores que podrían volatilizar la opinión preliminar de una persona sobre una escena concreta de la vida cotidiana si sólo cambiásemos los detalles. Un saludo entre una mujer y un hombre. Un saludo entre un extranjero y un nativo. Entre un homosexual y un heterosexual del mismo sexo. Entre un ciego y una persona sin ningún tipo de problema de diversidad funcional. Ya no hablemos de cambiar el lugar del encuentro o el tiempo que hace. Pero no quiero entrar en la parte meteorológica.

Es una enfermedad crónica que evoluciona y convive con la incapacidad de la humanidad para sentirse saciada. Pero no se trata sólo de las ansias de saber y conocer nuestra procedencia o nuestro futuro. Yo hablo más de la parte social. De cómo la rueda que es la humanidad intenta seguir adelante, porque así lo dispone su naturaleza, esa inercia de querer saber y mejorar nuestra convivencia social, ese creer saber qué es lo mejor. La lucha contra lo "anterior", lo "retrógado", y la búsqueda del bien para todos, el convivir o la mejora de la sociedad. Pero, esa rueda que gira sin parar, se frena también y tiene una fricción. La parte de la sociedad que está acostumbrada y prefiere abandonar ese ánimo evolutivo y vivir un papel más pasivo y derrotista, luchando por la estabilidad de lo que ya existe y la desaceleración de esa rueda que escarba y tiene la voluntad de seguir rodando.

Me resulta difícil encarar este problema en mi realidad diaria. Cada vez que tengo una idea moderna, que invita al cambio. Cuando alguien me influye y me "contamina" con una idea aparentemente positiva. Y me afecta tanto que intento llevarla a cabo y emplear todas mis características adquiridas por el aprendizaje que implica vivir y madurar. Pero esa misma madurez me recuerda que "una vez" ya intenté algo parecido y alguien me detuvo. O me puso una zancadilla y caí con el dolor que eso conlleva y el esfuerzo subsiguiente necesario para volver a levantarme. O simplemente veo escenas diarias a mi alrededor, escucho noticias o gente conocida, amigos o familia  que me cuentan experiencias que me desaniman y reducen mis ganas de actuar.

Volviendo a las personas que se saludan... Es totalmente desconcertante cómo los prejuicios pueden destruir tus pensamientos o tus intenciones instantáneamente. Pero por eso debemos entender que esa parte de la sociedad es como un actor que representa una obra basada en el pasado y que existe otra parte que bulle desde lo profundo desestabilizando lo cotidiano y lo corriente. Estos papeles protagonistas defensores de lo cotidiano o los revolucinarios pueden ser representados por cualquier persona o grupo teatral. Una mujer puede aún defender ser pegada por su marido como mandan los cánones de una sociedad patriarcal que subyuga a la mujer. Un hombre puede permitir ser objeto de diversión de otros machos alfa que presuponen que hay que ser duro y que tener sentimientos o mostrarlos indica debilidad. Un niño puede regalarte la mejor de las enseñanzas en un inocente comentario. Un perro que acompaña a su dueño durante toda su vida puede demostrarte el valor de la compañía.
El trabajo de un actor es recordar lo aprendido y repetirlo hasta la saciedad. Hasta que a nadie más le interese ver su obra. Hasta que quede en una anécdota, en algo que pueda inspirar nuevas historias.
Y ahí está la clave del éxito. El éxito de la evolución de nuestra sociedad se basa en conseguir que esa obra deje de representarse, dejando de prestarle atención sin olvidar qué aprendimos de ella. Fijándonos en lo que nos impulsa hacia delante tomando tierra en lo que ya conocemos y queremos cambiar. Porque, afortunadamente, o desgraciadamente, para que esa rueda siga avanzando, ha de existir rozamiento.

jueves, 23 de marzo de 2017

Aniversarios consecuentes

Cada vez más nos levantamos por la mañana y escuchamos en los medios que se trata del aniversario del ataque terrorista en tal país, o del día que hace cinco años de la bomba en la estación de cual ciudad europea. Es triste y me apena que esto ocurra cada vez más a menudo y envío mi más sincero pésame a todas esas personas que han perdido a sus familiares y amigos en estos ataques.

Pero no me he puesto a escribir esto para condenar el terrorismo. Esta vez dirijo mi atención al hecho de que todo se olvida y se repite.

¿No os habéis preguntado nunca dónde han quedado los aniversarios de otros atentados, como en el caso de nosotros españoles, los de ETA? ¿O de otros atentados o accidentes con gran número de víctimas que hayan ocurrido hace años, antes de que hayamos nacido? No es raro escuchar una noticia de un accidente, un derrumbamiento de piedras, un tren descarrilado, un accidente de coche en una curva peligrosa donde han ocurrido accidentes anteriormente o que estén relacionados directamente con otros accidentes y que sólo se vuelven a recordar, desgraciadamente, debido a los nuevos que se solapan. Pero si no ocurre nada, se trata de casos que quedan en el archivo hasta que pueden ser utilizados de nuevo como ejemplo, comparación, denuncia o con fines sensacionalistas. Pero queda una cosa clara. Se perdió su recuerdo entre papeles archivados. Unos pocos lo recordarán porque fueron afectados. Otros porque les marcó de algún modo. Otros por cercanía a lugar donde aconteció.

Una de las razones por las que pasa esto, supongo, sea el cambio de poder, los mandatarios, las leyes, los golpes de estado, las guerras,... Las guerras. ¿Qué ocurre con las guerras?
Se celebran victorias que ocurrieron hace cientos de años. Guerras que seguramente en su momento implicaron el desasosiego de la población, la tristeza y la penuria que implica un acto beligerante. Pero se trataban de guerras de amplicación de fronteras. Unos querían más, otros querían mantener lo que era suyo.
¿Se celebrarán las victorias de EEUU en Irak? No. Va contra la moral celebrar una guerra de dudosa legalidad, si es que aún existen dudas sobre las verdaderas razones por las que la guerra se llevó a cabo. En este caso se hacen grandes eventos de recuerdo a las víctimas por ataques "terroristas" como el de las torres en Nueva York. Se recuerda lo que interesa para poder controlar a las masas. Se potencia lo que refuerza la idea de que fue lo correcto provocar una guerra, invertir en defensa cantidades desorbitadas de dinero. Para controlar la ira de los que perdieron a los suyos. La ira de los patriotas. La ira de los ignorantes que se dejan llevar por los medios de comunicación y no intentan llegar a la raíz del problema por sí mismos.
En la novela 1984 se habla de como un dispositivo gubernamental controla lo que se ha de recordar y y lo que no. Básicamente, aquello que no interesa recordar, desaparece. Pero se repite con extrema asiduidad lo que se ha de odiar, lo que se ha de recordar. Y, lo queramos o no, los medios de comunicación son una espada de doble filo. Todos queremos saber la verdad, y creemos en la veracidad de tal o cual grupo de prensa. Pero, aunque sean noticias con distintas fuentes, son también controladas por uno u otro ente, cuya identidad se difumina en cuanto más profundo se investiga.

Por todo esto, cada vez que veo las autoridades políticas de uno u otro país haciendo presencia en las distintas manifestaciones o en los entierros o en los aniversarios... siento una mezcla de pena y rabia.
Son ellos mismos los que provocan esos atentados, promocionando las ideas de que hay que luchar contra un enemigo común llamado Islam, a miles de kilómetros de distancia, para que nuestra "Europa, pacífica y libre" siga manteniendo los valores de la democracia y la igualdad. Invierten en defensa con nuestros impuestos, tiran bombas pagadas por nuestros impuestos en un país que no tiene culpa de encontrarse en medio de tantos otros países con intereses propios en su tierra. Destruyen familias, pueblos, etnias. Esas familias rotas, personas que han perdido todo, se radicalizan (¿Acaso es extraña una reacción así?), enseñan a sus hijos y nietos lo que ocurrió, su experiencia personal. Ellos mismos viajan a Europa y "atentan" contra nuestra libertad matando gente "inocente" que pagó con sus impuestos las bombas que mataron a su pueblo. Incluso europeos viajan al este para aprender y volver más "radicalizados" pero con la ciudadanía europea o la nacionalidad del país donde nacieron. Pero con sus raíces claras.

Mezcla de falsedad, hipocresía, ignorancia interesada e indiferencia dirigida. Llena su voluntad de esta mezcla deleznable, asisten las autoridades políticas, los artistas, los famosos, los funcionarios, los ciudadanos. Llenos de hipocresía acuden todos a la manifestación organizada para demostrar su desprecio a los atentados, fruto de la lejana guerra que ellos mensual y religiosamente subvencionan con sus impuestos.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Idiomas "más" evolucionados

He mantenido a menudo discusiones con orgullosos defensores de sus lenguas o dialéctos en España o en Alemania y hace poco he visto un video donde se afirmaba que el Andaluz era una evolución del Castellano y se defendía a los andaluces de la creencia popular de que un andaluz es vago, inculto, ingénuo, graciosillo,... Además se dice categóricamente que más de 400 millones de hispanohablantes en el mundo hablan andaluz por la mayoría numérica de mujeres andaluzas que había entre los colonizadores de las Américas.

Yendo por puntos, creo que ciertamente cualquiera de los "idiomas" o "dialectos" que no estén regularizados por una institución del lenguaje, como el caso del castellano con la RAE, son lenguajes que evolucionan más rápido. 
¡Ojo! No más evolucionados. Pero sí evolucionan (cambian) más rápido porque no tienen trabas que "obligan" a formar parte de un todo, y por tanto recuerdan siempre que se escribe o se dice de una forma en particular.
Me explico: Todos los idiomas evolucionan continuamente. Esto es innegable. Pero ¿quién puede medir si una lengua está más evolucionada que otra? ¿Es de verdad el andaluz una evolución del castellano? Perdón, pero eso me parece insultante. El Andaluz es, en mi opinión, una lengua romance que ha ido evolucionando paralela al castellano y a los otros lenguajes o dialectos que han convivido con él en las fronteras. Así que decir que una lengua está más evolucionada que otra, me parece una estupidez. Y añado que incluso el andaluz está influido de sobremanera por el castellano de la península ibérica porque no existe un compendio oficial (que yo sepa) que una a todas las "lenguas" andaluzas (o por separado) con normas ortográficas o de pronunciación, desgraciadamente, haciendo que evolucione de una forma totalmente dependiente del centralismo lingüístico que viene ya de años de Alfonso X el Sabio. Quiero decir, si un andaluz escribe una carta oficial o realiza un examen, escribe castellano, ya sea por obligación o por querer ser entendido por el resto de hispanohablantes.
En todos los países ocurre lo mismo. Pero al final siempre hay un idioma común que todos pueden hablar y es necesario para el entendimiento mutuo. La batalla la ganó el castellano hace tiempo. Igual que en Alemania se habla el Hoch Deutsch y en Inglaterra el inglés. Que existen otros idiomas es verdad, y me parece bien que se esté orgulloso de ello y lo respeto. Pero una cosa estar orgulloso de algo y otra menospreciar otros idiomas con el comentario "es una evolución del Castellano". Como si unos idiomas estuvieran al rebufo de otros. Se trata de una relación de evolución paralela y simbiótica.

 
Y respecto al tema de la incultura... en Andalucía han nacido muchísimos artistas, escritores, poetas,... etc que demuestran que no es una tierra de incultos. Sin embargo también es cierto que la riqueza fue repartida en andalucía (latifundios) de un modo mucho menos equitativo, lo que provocó un porcentaje más alto de analfabetismo en la población, por el trabajo en el campo y las tierras de los pocos señoritos que todo lo abarcaban. Además siempre se ha invertido más en otras regiones tirando hacia el norte que en el sur. Y se ha mantenido el vivir más del cultivo y el trabajo de la tierra que de la industria, lo que significa mucha mano de obra barata que trabaja para un patrón al que le pertenece la tierra.
Aún así, es una lengua con un vocabulario mucho más rico y posiblemente más económico a la hora de hablar que el castellano. Pero también, preguntemos a esos 400 millones de "hablantes de andaluz" si hablan andaluz. Si los propios andaluces no aguantan los acentos de sus vecinos, y alardean de tener el mejor acento, ¿cómo se atreven a decir que 400 millones de personas hablan andaluz? Ahí va mi última pregunta... ¿Qué andaluz hablan? ¿El de de Cái, el de Huerva o el de Sevilla?

jueves, 6 de octubre de 2016

Indiferencia o interés

Según mi opinión hay siempre una época donde uno se acostumbra a hacer de los desconocidos amigos temporales. De las ocasiones especiales la rutina y de los amigos la última elección.

Cada vez hago más cosas espontáneas. Me cuesta hacer planes fijos, quiero decir, planeo estar en un sitio como si se tratara de una región con cierto radio de acción. Y hago planes con la gente según me encuentre o las ganas que tenga. Esto es sólo una reacción a la costumbre actual de cancelar los planes o retrasarlos en el último momento gracias a la tecnología que nos rodea.

Llevo soltero un tiempo y he aprendido algunas cosas después de vivir sólo hasta ahora (aunque me cueste reconocerlo, se echan de menos algunas cosas de las relaciones sanas, al fin y al cabo somos seres sociales).

Quería hablar de hacer planes con la gente en general. Uno intenta asegurar que no está sólo o tener diversión en el futuro próximo, sobre todo, con el fin de relacionarse y pertenecer a la red social por medio de los planes. Es como ahorrar para comprar algo. Con esto se evita un problema, una molestia y a cambio se invierte en una amistad o en compañía para que repercuta positivamente en nuestra salud.

Desgraciada o afortunadamente creo que planear está sobrevalorado. En mis últimas experiencias (quizás debido a mi juventud o al tiempo en el que vivimos con redes sociales de todo tipo) he aprendido también que se pueden conseguir beneficios cuando reina la espontaneidad.

He conocido gente y he podido pasar más tiempo con ella, tal como yo deseaba en ese momento, sin tener que ceñirme a un horario fijo, es más, compartiendo los planes de otra persona como un observador y un participante de un juego donde se desconoce cuál es la siguiente prueba. Sin cumplir órdenes que mi anterior yo, aquél yo días o semanas menos evolucionado, creyó oportuno establecer. Que pensó que sería la mejor forma de pasar el tiempo y me llenaría de esa felicidad calculada con factores totalmente variables y nada fiables. ¡Es una locura! ¿Cómo podemos encarcelarnos con promesas y planes de por vida? Sin preguntar a nuestro yo futuro qué es lo que él necesita en ese momento. El mundo está lleno de personas, si contamos sólo el factor humano, que pueden provocar un cambio en tu pensamiento como lo provoca un trago de alcohol en tu coordinación corporal.
Tu forma de ver o vivir las cosas cambia gradualmente o de repente. Y también te ves en el momento sin tener necesariamente las ganas para hacer lo que tenías planeado. E igual no te haces la pregunta de "quién te manda hacer planes por tí mismo", y sí te culpas o te sientes mal y decides abandonar o seguir y "cumplir". Implicando que ni tú te lo pasas bien desde un principio ni tampoco los que te acompañan... aunque puedes tener suerte y llegar a pasarlo bien, pero es un riesgo que has de tomar. El punto al que me refiero es al mal comienzo en sí y a todo lo que puede cambiar la situación respecto a cómo nos la habíamos imaginado antes. Debido a una gran cantidad de variables como el factor ambiental, los cambios bruscos, la salud, las noticias y novedades, la salud de los tuyos, el ánimo de aquellos a los que quieres...
¿Para qué vas a hacer planes que oprimen tu libertad y causan estrés y dolores de cabeza? ¿Merece la pena? ¿Nunca habéis tenido la sensación de haber hecho un plan tan lejano que con el tiempo se ha convertido en ideal y cuando llega el momento te esperas mucho más de lo que realmente de deberías esperar, suponiendo un fiasco?

He notado que últimamente tengo miedo a "quedar" con demasiado preaviso. Si me preguntan contesto que no sé si podré. Como mucho digo que es "mi intención" acudir o me apetece... Pero quién sabe "si pasa algo antes". ¿Miedo? ¿Desconfianza de la gente? ¿Falta de planes que realmente te gustaria hacer? Quizás sea más una defensa de las esperanzas rotas. De que las personas tengan en sus manos tu estado de ánimo. No quiero alegrarme porque voy a ver a alguien. He tenido suficiente de estar sólo al final porque no viene la gente con la que he quedado o que rompan filas antes de tiempo. Prefiero no quedar. La ventaja es clara. Puedo hacer lo que quiera cuando quiera, quizás con un esfuerzo temporal y económico más alto. Desventaja puede ser que la gente deja de contar contigo... ¿no?

En las condiciones en las que me encuentro, las ventajas son más. O mejor dicho, las desventajas se convierten a su vez en ventajas. Como he dicho, somos animales sociales. Necesitamos sociedad y tenemos miedo a perderla porque implica desasosiego, intranquilidad.

Cuando eres tan espontáneo, la gente te tacha de incalculable, difícil de "pillar", inestable. Pero siempre hay conexiones, gente con la que te entiendes mejor y te valora. O simplemente gente que sí desea estar contigo y compartir contigo su existencia. Por egoísmo, por naturaleza, por interés o por diversión. Pero al fin y al cabo por interés propio. Porque les provocas bienestar. Esto es mutuo, lógicamente, o mejor dicho, sin especificar, en la mayoría de los casos ocurre contigo también. Necesitas la presencia de la gente, o de cierta gente en tu vida. Y aquí, y sólo aquí llega el momento del compromiso. Sí... acepto la necesidad del compromiso. Pero enumerando los factores que han de existir y las condiciones que se tienen que dar.

Si existe "feedback". Retroalimentación. Entonces se trata de una relación sana. Si la gente de verdad quiere que estés presente en su vida hará que sus planes sean hasta cierto punto dependientes de los tuyos. Tu debes desarrollar la inteligencia para saber cuándo la gente quiere de verdad formar parte de tu vida y siente que tú eres sano para ellos.

Si alargan tanto el tiempo para ajustar sus planes hasta que tú tomas una decisión o defines tus intenciones, se trata de una persona con interés en construir, cultivar, desarrollar o simplemente, mantener una relación contigo. Ya sea  amistad, amor, laboral o simplemente conveniencia. Es tu decisión aceptar  las condiciones del "contrato" una vez has conseguido leerlo. Sin metáforas... Es tu decisión aceptar o no lo que se te ofrece una vez has conseguido determinar y valorar qué es lo que estás a punto de adquirir, según tu instinto o experiencia.

Planear es sano cuando se hace con responsabilidad y se es consecuente.
Mi consejo... no encierres tu futuro tan pronto si no lo tienes seguro y mantén siempre un trozo de libertad o una ruta de escape que puedas moldear con la creatividad y el ingenio que nos diferencia de otras especies. Desgraciadamente, necesitamos cosas más complicadas para ser felices porque somos máquinas dependientes del prójimo. Aprende a controlar y reducir esa dependencia. Porque toda dependencia puede llegar a ser mortal.

lunes, 11 de enero de 2016

Paradoja - Capítulo 5 - Las ratas hablan

7 de Noviembre de 2010
06:15 am. Fábrica abandonada a las afueras de Dresde

No había conseguido mucho ese día, pero solía ocurrir que uno desconocía lo importante que podía ser la información, por muy reducida que fuera. Él no llevaba mucho en el oficio, en comparación a otros colegas suyos como Gunter, y el resto gente de su "oficina" en Lepizig. Espero que me sirva, por lo menos, para que me manden otras actividades menos arriesgadas...

Se secó el sudor de su arrugada frente con cuidado de no tocar los pequeños bultos que a veces aún le dolían sólo al pensar en su transformación después del abrazo.
La tenue luz de una linterna de mano alumbraba levemente el trozo de papel que ahora mismo tenía en la mano. El documento tenäia algunas manchas húmedas provenientes de la repisa de piedra sobre la que había escrito.
Las goteras se escuchaban torpes de fondo y una pequeña corriente de aire fétido movía tanto la hoja como la tela rota de su manga.

"7 de Noviembre de 2010
Ref: Irvin Tolstoi

Encuentro fortuito en nave industrial a las afueras de Dresde. Información recibida correcta.
Descubierto refugio con defensas basadas en rituales de sangre. Posible implicación Tremere.
Un vástago Gángrel con un Hurón de mascota trabaja aparentemente con él.


Seguiré en contacto.
Raven"

Dobló el papel con el cuidado de un cirujano y empezó a realizar unos sonidos extraños con la boca.
Enseguida vendría esa maldita rata voladora para terminar su trabajo y podría descansar por fin.

Paradoja - Capítulo 8 - Ingredientes

9 de Noviembre de 2010.
07:06 am hora local. A orillas del lago Onega. Rusia


Se sentó en la butaca del salón. Se trataba de una casa bastante modesta para un Vástago de su nivel. Aunque se tratara de una Suite bastante cómoda bajo nieve preparada para seres de su raza, deseaba que empezara la acción cuanto antes. No era un zar ni tampoco del tipo que se queda mirando como todos se matan entre ellos sin que el tenga que mover un dedo. Odiaba saber que se estaba perdiendo todo lo que se cocía en Europa por ser una de las figuras más importantes del plan. Tenía que preservar su no vida ante la de todos los demás de la organización y eso, para un ser que tenía varios cientos de años a sus espaldas en los que siempre luchó por sus ideales, vivo y muerto, era bastante arburrido.
No le preocupaba su vida más que la de sus soldados rasos. Pero sabía bien lo que conlleva una gran responsabilidad.
Si todo salía según lo planeado en Berlin, podría comenzar la nueva Cártago desde el centro de Europa. Puede que fuera una locura, pero no más de lo que era ya la eterna lucha entre chiquillos de la Camarilla y Sabatt sin darse cuenta de que así no ofrecen resistencia a la Gehena. Pero esto ya era mucho hablar.

Estaba pensando ya en descansar, era bastante tarde y ya le costaba mantenerse despierto, cuando recibió una llamada de uno de sus súdbitos, o mejor dicho, de sus compañeros de armas, como el gustaba decir.
- ¿Es una línea segura?... De acuerdo,... Bien. ¿Irvin está a salvo?... ¿Un nuevo aliado?...- se levantó de la butaca y comenzó a pasearse por el salón.- Es bastante inteligente para saber si merece la pena contarle algo o simplemente ha de usarle...- frunció el ceño un momento- Está claro que le están siguiendo... Ok, es lo bastante cerca... ¿Has encontrado a algún posible... voluntario? - jugueteó con las zapatillas, mientras sacaba el pie y plegaba los altos pelos de la alfombra. - Lo dejo en tus manos, si es posible mándame un informe de forma segura. El vuelo a Kassel ya está preparado.... Alexei está organizando el refugio y espera tu entrega para el ritual. Informa a tu llegada...-se detuvo un momento observando que empezaba a amanecer y fue a bajar las persianas especiales- Tranquilo. No se lo tomará a mal. Mientras le sigan a él, el resto podrá trabajar... Descansa.

Vladimir caminó hasta la esquina donde había un enchufe a dejar cargando el aparato... Nunca confiaría en ese aparato lo suficiente como para dejar que su batería bajase más de un cuarto del total. Los tiempos actuales cambiaban todo lo que le rodeaba a una velocidad terrible.

sábado, 9 de enero de 2016

Paradoja - Capítulo 10 - El clan (Recuerdos de Fran II) Segunda parte

Las garras se hicieron uno o dos centímetros más grandes. Sus músculos se tensaron y algunas de sus vertebras crujieron en su espalda. Su rostro era odio y su cuerpo el canalizador. De un salto embestió al hombre lobo que le sacaba 1 cabeza en todas sus dimensiones. El engendro se giró y le rechazó con bastante facilidad. Ahora tendría que acabar con él antes. En cuanto pudo recomponerse embistió de nuevo con las garras por delante. El hombre lobo hizo lo mismo y chocaron en el aire cayendo con las garras unidas en una lucha de fuerza. El vástago intentó ganar en fuerza pero esa no era su lucha. Se separó y esquivando un puñetazo del lupus le clavó las garras en el flanco, una y otra vez. Un codazo del lobo le despidió varios metros. Pero su odio sólo se vio aumentado por el hambre que cada vez le golpeaba y quemaba más por dentro. Se levantó de nuevo y le atacó frontalmente de nuevo. Esquivó de nuevo la garra del hombre lobo y con la rapidez que nunca había tenido antes dirigió sus dos garras a su cuello y se las clavó hasta donde pudo llegar con la fuerza que había obtenido con sus últimas reservas de vitae. El lobo aulló fuertemente y cayó al suelo con el vampiro con sus garras parecía formar uno con la bestia peluda. En cuanto el cuerpo del lobo tocó el suelo, la inercia de la caída y el hambre impulsaron al hijo de Caín a saciar su sed clavando sus colmillos sobre la carne del cuello del lobo. Cuando hubo tomado suficiente, Fran salió a la superficie y la bestia se ocultó saciada, por el momento, en la cárcel que era el cuerpo terreno de su portador.
Se levantó como drogado por el placer de haber bebido hasta no poder más. Observó como Peryl acababa con el lobo con un último zarpazo y su sire estaba depié esperando al vampiro restante que venía de la nueva partida que se acercaba peligrosamente después de haber eliminado al lobo que les atacaba. Tenía un subfusil y los tres vampiros veían como se acercaba con el arma.

Nathan saltó hacia él. Se defendió disparando pero antes de que se hubiera dado cuenta, Nathan le había saltado encima clavado las garras en el cuello, cada una a un lado, y dejando sus pies en su pecho. Antes de que calleran al suelo por la inercia, Nathan, separó la cabeza de su cuerpo con la fuerza de sus piernas y tirando a modo de sacacorchos. Se había acabado.


Se quedaron los tres formando un triángulo bastante equilátero mirándose durante unos minutos.
Fran comenzó a sentir que algo le hervía dentro. Veía borroso. Se quedó de rodillas. Estaba perdiendo la fuerza. Y en unos segundos, perdió la consciencia.

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Se encontraba en una cueva. Todo estaba oscuro y no escuchaba nada. Le dolía todo. Un profundo dolor en su interior le dejó de nuevo sin fuerzas y volvió a dormirse.

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Se despertó entre dolores. Algo luchaba dentro de él. Esta vez pudo ver que había más luz proveniente de un punto del habitáculo en el que se encontraba. Parecía una cueva. Alguien le habría dejado ahí. Dolor... Y calló inconsciente.

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Mucha mas luz que la última vez. ¿Por qué tengo las garras....?
-¿Hay alguien ahí? - dijo muy suavemente, aunque su intención había sido gritar.
Algo se acercó. Parecía ser Nathan.
-Paciencia.-dijo - Descansa chiquillo.
Fran cerró los ojos.

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La cueva volvía a estar bastante oscura. El se encontraba mejor. Se levantó con dificultad. Se sentía como si le hubieran propinado una paliza el día anterior.
-Deberías descansar.- Dijo una voz al fondo de la cueva.
-Estoy mejor...- explicó Fran. - ¿Qué me pasa?
-No lo sabemos exactamente. Toma esto.- se acercó y le dió una bolsa de sangre que Fran bebió con ansia.- Ahora deberías descansar. Pero antes, usa esto - Nathan le lanzó una cuchilla de afeitar que Fran no pudo coger al vuelo. Fran se tocó la cara. Tenía una barba que en vida hubiera necesitado varios meses para crecer hasta por debajo del cuello. Se volvió al lugar donde estaba tumbado al principio. Se afeitó la cara como pudo y se quedó unos minutos pensativo.
Fran se tumbó y volvió a dormirse como si no hubiera descansado en mucho tiempo.

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Fran se encontraba muy bien esa noche. Se levantó casi sin molestias, se afeitó a duras penas con la cuchilla que aún conservaba de la última vez y se dirigió a la zona de la que provenían algunas voces. Cuando llegó a la boca de la cueva vio a su sire murmurando apoyando la espalda contra la pared rocosa de la caverna y las piernas cruzadas.
-Buenas noches. ¿Dónde estamos? ¿Qué ha ocurrido?
-Todo a su tiempo. Estamos en el bosque negro, pero en una zona relativamente segura. Estábamos esperando a que te recuperases.
-¿Cuánto tiempo llevo descansando?
-Dos meses.
Fran sintió como los músculos de su garganta se comprimían a modo de tragar saliva. Era imposible que hubiera tardado tanto en recuperarse, el se sentía bien al terminar la batalla.-¿Qué fue de los otros vampiros? ¿No hubo más lobos?
-Eso no importa ahora. ¿Cómo te sientes?
-Bien.

La luna creciente dejaba entrever parte del bosque a la distancia. La boca de la cueva daba a un terraplén que caía en cuesta lo suficiente empinada como para dificultar una bajada sin utilizar las manos para sujetarse.
-Bebiste sangre de Licántropo. No sabemos que te puede ocurrir. Hay muchas leyendas y tonterías... Por ahora sólo puedo ofrecerte mi ayuda si en algún momento tienes problemas relacionados con ese tema. Por lo demás deberías de poder sobrevivir sólo.
-¿Qué era esa cosa?
-Son hombres lobo. Y aquel del que bebiste era uno de los que no pueden adquirir la forma humana, pues son lobos antes que nada, llevados a las filas de los licántropos. Hay distintas tribus entre ellos. Los Garou,
Nathan alzó la mirada hacia la parte superior de la entrada. La luz de la luna le daba de frente y mostraba su expresión cansada.
Fran miró en la misma dirección y titubeó al ver una forma oscura a cuatro patas con los ojos endemoniadamente rojos que, si hubiera sido aún humano, le hubiera cortado la respiración. La luna detrás de él no le permitía ver su cara ni diferenciar bien los colores o la ropa que llevaba encima. De todos modos, podía reconocer los ojos de Peryl aunque estuviera medio ciego. Tal era el estigma que le habían dejado esos ojos en lo profundo de su cogote.
-Peryl. Caminante del bosque negro.
-Nathan, Defensor de nuestros antiguos.
Fran dirigió la mirada a uno y después a otro frunciendo el ceño.-Fran, el novato - concluyó.
Nathan dejó que se le escapase una pequeña sonrisa.-No por mucho más tiempo. Tu tiempo de instrucción básica ha pasado. Has aprendido mucho, y aún te queda más por aprender. Pero lo has hecho bien y creo que no necesitas más de mis cuidados... por ahora. Bienvenido al clan Gangrel, Fran, rival de los Garou.
Fran le miró con cara de extrañado, pero parecía satisfecho con el nombre de su bautizo. Quizás un poco exagerado... pensó con humildad.
Nathan se acercó y le dio un papel.-Manda un telegrama si me necesitas pero no esperes una respuesta rápida. Si no, convoca a los nuestros. Pero sólo si es muy necesario. - Recortó la distancia rápidamente, lo cogió con las dos manos mirándole a los ojos, le mostró una sonrisa de oreja a oreja y le impulsó con la fuerza de un titán por encima de su cuerpo lanzándole cual peso pesado a una distancia inhumana colina abajo. Fran no pudo más que sorprenderse sin poder reaccionar a tiempo para evitarlo. Cuando se dio cuenta estaba volando descontrolado a través del bosque, chocando con varias ramas en su camino hasta que llegó a tocar el suelo con su cuerpo y rodando violentamente hasta que se detuvo después de acabar totalmente enfangado y lleno de hojas y ramitas del suelo.
Se levantó, sonrió y cuando se hubo orientado, comenzó a marchar hacia el este.