miércoles, 25 de noviembre de 2015

Paradoja - Capítulo 2 - Voluntarios (Recuerdos de Fran)

La imagen se hizo clara. Estaba corriendo con su MP40 en un bosque hacia lo que parecía un claro. Delante de él y sus camaradas se dejaba entrever un pequeño lago a través de las capas de niebla espesa que levitaba por el terreno. Llevaban corriendo 30 minutos hacia el norte desde que empezaron a bombardear la zona del campamento donde habían decidido descansar el día anteior. El cabo López y el teniente Ayende corrían a su derecha. Ramírez, paramédico y colega de juergas, a su izquierda. Hacía mucho frío.

Caían algunos obuses cercanos a su posición, pero ellos corrían en busca de un lugar donde pedir refuerzos. Pronto estaban a la orilla del bosque y pudieron ver una granja abandonada a la que el teniente ordenó dirigirse.

Al llegar a las vallas, se encontraron con resistencia. Una batería de ametralladora en el lateral de la casa defendía la posición.
Ayende decidió separar. Ramirez y Fran atacarían el flanco, y ellos les cubrirían por el frontal.

Fran se acercó a la batería por el lado. Ramírez le seguía. Lanzó una granada de mano entre los sacos del nido y eliminó fácilmente al soldado. Cuando se acercó para mirar por la ventana que estaba al lado del nido, escuchó voces alemanas gritando.
Creyó que estaban provocando fuego amigo y gritó a Ramirez que debería informar de ello al resto del grupo.
Él esperó parapetado detrás de la ventana controlando los movimientos del interior. Podía ver un pasillo. Dos puertas a los lados cercanas a él, unas escaleras más adelanta a la derecha que parecían llevar a la bodega y más adelante otras dos puertas.

De pronto salieron dos soldados rusos de las escaleras y Fran disparó sin ningún tipo de reparo. Abatió a los dos soldados y se dispuso rodear la casa gritando a Ramirez que volviera.

Desde fuera intentó asegurar la planta baja. Miró a través de la ventana en la habitación a la izquierda, donde se encontraba el salón comedor. Había una mesa para comensales llena de papeles y un escritorio con un sistema de radio que estaba encendido. La siguiente habitación era un cuarto con una cama.
Fuera de la casa, en la parte trasera había una especie de establo o taller con una puerta grande.

Cuando miró ya desde el otro flanco de la casa, vió que López y el teniente habían entrado en la casa.
Fran entró y pidió mirar arriba, pues había encontrado puerta para subir a la buhardilla de la casa en una habitación. Mientras, los otros dos esperaron que viniera más gente del pelotón. Ramirez se quedó protegiendo fuera desde el nido de ametralladora.
Cuando estaba subiendo vio salir a alguien saltando por la ventana. Salió corriendo para dispararle desde arriba, pero cuando llegó a la ventana el ruso había sido eliminado por Ramirez. Fran miró a su alrededor. Observó que había un cuerpo de un alemán en el suelo. Acababa de morir, por el charco de sangre que se extendía bajo su cabeza.

Se oyeron disparos en la planta baja y Fran corrió para ver lo que pasaba. López y Ayende habían descendido a la bodega. Fran y Ramirez fueron también. Observaron que había cuerpos de ambos bandos. Pero parecía que habían estado sacando información de dos soldados alemanes. Uno de ellos estaba aún atado a una silla, sentado, pero su rostro era irreconocible. Había una mesa escritorio con documentos y otro aparato de radio que parecía haber sido destrozado en el tiroteo.

Cuando subieron avistaron nuevos enemigos que se acercaban por la carretera cercana a la casa en un coche. Salieron varios soldados y se dispusieron a rechazarles sin ningún problema. Pero después vieron un tanque a lo lejos.
Fran recordó que igual podría haber un vehículo en el establo y fue allí con Lopez para cubrirle. Cuando abrieron la puerta, vieron un coupé de línea bastante barata. Fran sacó la ganzúa, cruzó dos cables y arrancó el coche enseguida. Para López, había sido más como si tuviera las llaves él mismo, por lo que le preguntó si su oficio antes de venir de voluntario era robar coches.

Fran movió el coche hasta la parte frontal de la casa, donde el tanque no podría ponerle como objetivo.
-Tenemos que aguantar aquí hasta que venga la caballería. ¡Camaño! Avisa por radio y da las coordenadas para que acaben con ese blindado - ordenó Ayende con templanza.
Fran dio las coordenadas por radio, pero viendo que tardarían demasiado propuso hacer de señuelo para el tanque. Ramirez le acompañaría.

Cuando salieron con el coche se enfrentaron de nuevo al único soldado que quedaba de los que habían salido del coche de la carretera, y acabaron con él fácilmente después de que Fran maniobrara de tal forma que Ramirez lo tuviera a tiro. Entonces fue cuando doblaron de nuevo dirección contraria al tanque y aceleró al máximo... Pero no por mucho tiempo. Unos segundos más tarde, se oyó una explosión, el vehículo empezó a volar y a dar un giro en el aire. Con el primer golpe contra el suelo, Fran perdió el conocimiento.

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Despertó, mirando a su derecha. Estaban bocabajo, y Ramirez empezaba a despertarse también. Era tarde, estaba acabándose la luz. Tenemos que haber estado mucho tiempo inconscientes tirados aquí y dados por muertos. 
Rápidamente, cuando se dio cuenta de la gravedad de la situación, intentó despertar del todo a Ramirez z le gritó que tenían que salir de allí cuanto antes. Con dificultad, consiguieron arrastarse fuera del vehiculo y comenzaron a correr hacia el bosque desde el que vinieron esa misma mañana.

Cuando estaban dentro del bosque vieron que dos soldados venían desde la zona más frondosa, y detrás suyo a través del pequeño lago otros tres. -¡Maldita sea!-Gritó Fran entre dientes - nos hemos metido en la boca del lobo.

Se atrincheraron y empezaron a disparar para defenderse. Cayeron dos, uno de delante y otro de la zona del lago, pero ahora estaban debajo de un fuego enemigo continuo. No parecía haber mucha salida.
De pronto dispararon a Ramirez en el hombro, a la vez que el acababa con los que le cortaban el paso de camino al bosque. Fran cogió a su compañero e intentó meterse con él en los hombros. Pronto venían más desde la casa. Seguramente hayamos perdido esta parte del terreno... A saber si el pueblo donde estábamos al principio es ahora zona rusa... Pensó.

Fran dejó a Ramirez en el suelo y volvieron a intentar disparar a los que se les acercaban, que habían reducido su número de disparos, como si quisieran atraparles vivos.
Fran se acercó a un árbol e intentó amedrentarles para ganar tiempo con una ráfaga de disparos, pero en ese momento le alcanzarón en una pierna, con lo que cayó al suelo.
-No vamos a poder ir a pescar cuando volvamos a España. -Dijo Ramirez mientras recargaba el arma. -¡Pero habremos "pescado" al menos unos cuantos rusos!- dijo Fran.
Cuando Fran había terminado la frase, Ramirez se levantó como pudo y empezó a disparar como un loco a los que se le acercaban. Mató a dos, pero lo pagó caro con un tiro en la parte superior del pecho, cerca del hombro. Cayó al suelo quejándose y maldiciendo.

Siguieron defendiéndose ferozmente. Tiraron una granada que se encargó de otro soldado ruso. Y otro cayó en la orilla del lago herido. Ramirez vió la herida de su compañero, y sabiendo que el no tendría probabilidades de sobrevivir con su última herida, le ayudó con el torniquete que se intentaba hacer. Fran con apenas experiencia en ese campo, se dejó guiar, viendo que su compañero estaba más interesado en salvarle a él que a sí mismo. Los disparos se continuaban.

-Sigue sin mi, no podremos con ellos aquí, y yo no puedo moverme...-dijo Ramirez. Fran miró a Ramirez. Estaba sangrando muchísimo, le salia por la boca y empezaba a balbucear sin poder apenas hablar.
Volvió a disparar una ráfaga sin mucho efecto. Cuando miró de nuevo a su compañero, este estaba quedándose dormido. Se acercó a él. Ramirez levantó su mano como pudo, con sus últimas fuerzas. Fran la cogió con fuerza y en unos segundos su compañero y amigo desde que se conocieron en la brigada antes de ir al frente, ya no apretaba con la mano. Estaba dormido... y en minutos muerto.
Descansa en paz... murmuró, y a continuación cogió algunas cosas que podría necesitar del kit de primeros auxilios de su compañero caído y una granada para reponer su armamento. Se armó de valor, se levantó y echó a correr hacia dentro del bosque.

Miró hacia atrás, vio un fogonazo de una granada que explotaba exactamente donde estaban atrincherados los dos hace un momento y de repente, después de la luz de la explosión, vio de nuevo todo oscuro...


9 de Noviembre del 2010.
8:30 pm. Sajonia. Cerca de la frontera


Abrió los ojos. Estaban en la bodega donde él e Irvin se habían quedado la mañana anterior, en casa de la anciana. Se sentía consternado y una gran pena. Encima suyo, sobre su pecho, Pelos le arañaba con las manitas en la cara.
-Qué pesadilla más mala, qué mal he dormido esta vez...-le dijo. Pero al ver a Pelos, se sintió un poco aliviado.- Ramirez.-añadió.
Pelos le quitó una golosina de su bolsillo y se escabuyó entre las cajas.
Parece que él no estaba todavía allí...

lunes, 23 de noviembre de 2015

Paradoja - Capítulo 1 - Una noche movidita

5 de noviembre del 2010.
11:23 pm. En la frontera con Alemania.

Las últimas noches en Praga fueron un poco duras. Demasiado loco chupasangre. Fran al menos tenía las ideas claras, y tampoco le gustaba compartir sus noches con la multitud.

Hoy había escogido hacer autostop, una forma bastante extraña para viajar. No solía hacer algo así, pero tenía que permanecer cuanto menos tiempo en esta zona. Estaba infestada. Después de 3 horas de viaje le dejaron en un pueblo llamado Petrovice, cerca de la frontera.

Siempre iba acompañado de Pelos. Un hurón un tanto especial al que le gustaban las pasas y sentarse en su hombro mientras iban paseandose por toda Europa. Pero Fran era un despistado, y como no pocas veces, se olvidó de su mascota al salir del coche. Y siguió adelante a buscar algo que hacer aquella noche.

Andando por la calle y cruzando el pueblo, que aunque pequeño, tenía algo de vida por la noche, llegó a las afueras preguntando por un parking, donde "habría dejado su coche". Esto hablando un ruso bastante básico, que aprendió en la segunda guerra mundial. A veces probaba con el Alemán. Se le daba mejor. Y la gente de aquí parecían tener una influencia bastante grande de parte germana... Seguramente muchos alemanes cruzaban las fronteras para conseguir algunas cosas por precios más bajos y muchos de sus habitantes vivían con sueldos del otro lado de la frontera.

Caminando por la acera vió a alguien que se encontraba en el suelo. Un joven yacía bocabajo. Al acercarse vió que sobre todo lo que estaba era borracho. Le miró los bolsillos encontrando unas llaves que parecían ser de su hogar, una cartera y unos condones, de poco interés para su vida actual. El joven no era capaz de contestar a sus preguntas de quién era, o dónde vivía. Lo más que llegaba a hacer era balbucear.

Levantó al joven y lo empezó a arrastrar a otra zona mientras el joven medio dormitaba. Un minuto más tarde, Fran recibió una patada por la espalda, a lo que tiró al joven al suelo y dándose la vuelta, preguntó al otro individuo, que supuestamente le había propinado la patada, qué se supone que estaba haciendo.
-Es mío, vete antes de que te meta una paliza.- gritó.
Fran le pidió que se fuera, que de todos modos no lo necesitaba para nada especial. Pero el chico le volvió a golpear. Fran se defendió, y cuando vió el otro, que no podía con él, salió corriendo hacia las afueras del pueblo.
Fran, sin dudarlo le siguió 4 o 5 km más allá de lo que se podía considerar zona habitada hasta que lo perdió al meterse en un campo frondoso poco cuidado. Maldita sea, me acaba de confirmar su naturaleza...
Vio que había una casa al otro lado de la carretera por la que habían seguido corriendo y se acercó a la casa.
Cuando se estaba acercando, oyó un disparo. Alguien se atrincheraba con un fusil en lo alto de la casa.

Fran echó a correr hacia la casa. Cuando se estaba aproximando le salieron dos chicos a su paso. Llevaban ropas bastante maltratadas. Rajadas de arriba a abajo. Eran dos chicos de pelo rubio castaño largo bastante descuidado.

Fran intentó entablar conversación con ellos, pero el bate de béisbol que asomó uno con su mano derecha, pareció dejar bastante claras las ideas de ambos. Fran se defendió de los primeros intentos para acobardarle y pensó que sería necesario utilizar su garra para acabar con ellos cuanto antes. Porque no se trataba de humanos.

La pelea estaba bastante igualada pero no podía arriesgarse a algo así. Se trataba por lo menos de tres vampiros.
Echó a correr en dirección a la carretera pero pronto llegó el que estuvo persiguiendo al principio justo delante suyo. Todo pintaba que la victoria estaba cada vez más de parte del numeroso grupo de Sabbat con el que se había encontrado.

Quién me pide ir hacia una casa abandonada donde me ha guiado un imbécil en medio del campo... pensó.

Cuando todo parecía perdido apareció un vehículo parecido a un Jeep que se metía en el campo a toda velocidad. Fran aprovechó el desconcierto para dar una patada en salto al que le venía de frente. Los de detrás se quedaron ensimismados mirando el coche aproximarse a toda velocidad.

Mientras Fran se batía con el que fue el señuelo, el vehículo atropellaba a uno de los dos que le perseguían. Cuando el coche paró, salieron dos hombres, uno con ropa oscura pero elegante bajito, pero bastante corpulento, portando una pica. El conductor salió con una M16 y empezó a disparar al que habían atropellado, que se levantaba asombrosa facilidad.
Fran escuchó un disparo lejano, y de pronto se vió arrastrado por una fuerza enorme hacia el suelo. Le habían alcanzado desde la casa en la pierna.
El de la pica se abalanzó a por el que quedaba con un salto para cortarle en dos. El que fue atropellado saltó contra el que le disparaba desde el coche y se enzarzó con él, que ahora no parecía tan emocionado en distancias cortas. En eso, otro disparo impactó contra el coche. Seguidamente una gran explosión que hizo añicos el coche y a los dos que estaban pegados a él. Por otra parte, dejó al de la pica un poco desorientado.
Fran aprovechó para lanzar un zarpazo desde el suelo al que tenía en frente, que debido a la explosión había quedado un poco magullado por metralla. Al ver que le había dejado fuera de juego, miró hacia la casa y vió que tenía que acabar con el francotirador: Se levantó con dificultad y corrió dirección a la casa.

No duró 10 metros y un disparo le alcanzó de nuevo, en el hombro, haciendo que su parte superior se mantuviera en el lugar del impacto y sus piernas siguieran hacia delante por inercia como si hubiera resbalado. Cayó al suelo bocarriba y soltó una maldición. -Tengo que curarme, como siga así no saldré de esta.

Por el rabillo del ojo observó como el que quedaba en pie, que había salido del coche con una pica, había acabado con el que quedaba en la parte frontal de la casa y ahora se iba directo a la casa.

Fran prefirió cubrirse como podía en el suelo mientras intentaba concentrarse en regenerar sus tejidos destrozados de la pierna. El francotirador parecía estar ahora más preocupado por lo que se le venía encima, por lo que no hubo más disparos.

En algún momento, mientras intentaba pensar que hacer después de curarse se acordó de Pelos, su mascota. ¡Seré imbécil! Esta vez no me la perdona... Se apretó la pierna a modo de autocastigo.

Cuando habían pasado unos minutos y Fran creyó que ya podría hacer algo, se levantó y fue a la casa. Subió arriba y vió al loco de la pica de espaldas. Delante de él sólo había cenizas. -Gracias por la ayuda- dijo Fran.

-¿Qué haces aquí sólo peleando con un grupo de Sabbat?- preguntó con expresión tranquila- Tienes suerte de que estuviéramos pasando por aqui. Estamos intentando limpiar las fronteras de Sabbat por aquí, antes de que se acerquen demasiado a nuestra zona. Necesitan ayuda por aquí.

Fran se interesó por dónde les dirigía su misión y qué iba a hacer después de quedarse sin vehiculo.
Tenía la misión de investigar la zona pero ya tenían que volver. El nuevo "aliado" le invitó a acompañarle al sótano de la casa.
Al bajar se encontraron con una habitación con cuerpos colgados con charcos de sangre en el suelo, que parecían llevar alli no más de dos días. Además había periódicos que la pared a modo de decoración y en la mesa escritorio que había al fondo del cuarto, había papeles y documentos con anotaciones, además de un kit de herramientas metalicas para... cortar y abrir cosas.
Fran intentó leer con esfuerzo los distintos periódicos. Algunos estaban en alemán, otros en checo o ruso.
Hablaban de un asesino en serie. Habia fotos bastante sangrientas que mostraban escenas de crimen muy explícitas.
-Aquí no había nadie del Sabbat. Creo que llegaron más tarde y le espantaron... o quizás sí que sea un miembro de la secta, pero desde luego, tiene que ser un cabecilla. Porque un idiota como los de antes no pueden ver más allá de chupar sangre y pegarse cabezazos contra una pared.

Se quedaron un tiempo mirando y comprobando que no se dejaban nada interesante.
-Me interesaría ir contigo hacia el norte. Allí es donde me dirijo. A cambio podria ayudarte con estas cosas.-se interesó Fran. -No hace falta que me ayudes, son cosas que nos incumben a nosotros, no tienes por qué mezclarte. Al fin y al cabo, los de tu calaña no están muy interesados en seguirnos los pasos, según tengo entendido.-comentó con una sonrisa. No parecía tener intención de faltar, sino que era más un modo de hablar, una pose.-Pero puedes venir conmigo si quieres hasta donde creas necesario.-añadió.
-Pero antes he ir al pueblo a solventar algo-contestó Fran.

Quedaron en verse de nuevo cuando hubiera terminado.

Volvió sobre sus pasos al lugar donde había empezado a pasear por el pueblo y buscó a su mascota.
Estaba cerca, olisqueando el suelo. Al verla, le pidió que viniera y le ofreció una golosina a modo de disculpa. Pelos, se acercó. Subió hasta su hombro, cogió la pasa y se dio la vuelta poniéndole la cola en la boca. -Perdóname, la próxima vez estaré más atento...- intentó disculparse de nuevo.
Pelos, le miró, se acercó al bolsillo de la camisa, cogió una pasa más, y se premió a sí mismo, volviendo a la posición de desprecio anterior. Ya se le pasará...pensó Fran.

Cuando volvió a encontrarse con su nuevo compañero de viaje, fueron a buscar un coche para desplazarse, se adueñaron de un pequeño coche familiar y condujeron a través de la frontera destino Dresde en busca de una casa o un lugar donde descansar antes de que saliera el sol. -Me llamo Irvin, por cierto-se presentó. -Vengo de Berlín - añadió.

Llegaron a una casa grande también bastante alejada en el campo. Esta vez había gente en su interior.
Llamaron a la puerta y una señora anciana habrió la puerta. Irvin la miro fijamente a los ojos y dijo:-Hola, tia, vengo desde muy lejos para visitarte con un amigo, ¿te acuerdas de mí? ¿Podemos quedarnos hoy a dormir?
La señora se quedó unos segundos como pensativa, pero a la vez adormilada. Después de cerrar los ojos y abrirlos de nuevo lentamente contestó animada- Sí, ¡por supuesto! ¿Cuánto tiempo no...hijo...?
Irvin avanzó dirección a las escaleras para la bodega y la pidió que les dejará hasta la noche siguiente.
La señora parecía vivir allí sola. Fran estaba impresionado por la facilidad con que Irvin podía haber controlado a la pobre viejecita. Aunque, tampoco se trataba de una víctima demasiado poderosa, él no conocía esas habilidades.

En la bodega había una cama, y algunas mantas para poder tirarse, además de cajas y muebles viejos que no les interesaba lo más mínimo.
Irvin se acostó en la cama. A Fran tampoco le importaba demasiado dormir en el suelo, sino más bien tener que dormir con otro vástago en la misma habitación... Pero también podría estar ahora mismo hecho cenizas...

domingo, 13 de septiembre de 2015

Pasado, presente, futuro

Diario de un emigrante 13-09-2015


Ayer estuve pensando sobre mi futuro. No es que lo no lo haga a menudo, pero lo que no me ocurre con frecuencia es sacar algo en claro. El problema es que lo que saco en claro tampoco me ayuda demasiado.
Y bueno, después de este comienzo que invita con fuerza a leer lo que viene a continuación como si os interesara y os fuera a resolver los problemas que tenéis, iré un poco más al grano.

Tengo miedo de que llegue el día en que tenga que decidir donde viviré el resto de mi vida. Involuntariamente y sin poder evitarlo he construido en un país extranjero toda mi vida. He conocido gente, tengo amigos de todos los tipos, colegas, conocidos. Gente que fueron amigos y ahora son conocidos, conocidos que potencialmente pueden llegar a ser muy buenas amistades o que lo son ya.
He reído sólo y acompañado. He llorado igualmente. Me he enamorado... de ciudades, de personas, de recovecos, de la historia, de situaciones... Me he desengañado, he visto lo malo y lo bueno.
He vuelto a revivir momentos de mi infancia, de mi juventud, de mi vida, en otra lengua con otra cultura e incluso he tenido la posibilidad de revivirlos con mis amigos de siempre y mi familia, pero en otras condiciones, en otros lugares... Con las mismas personas de siempre pero, en realidad, con otras muy diferentes. Personas que han evolucionado con sus propias experiencias y no son las mismas. Igual que yo no soy el mismo.
He creado costumbres que ahora mismo creo que no podría abandonar nunca. Y sin embargo he abandonado costumbres que ahora sólo son un bonito recuerdo... Nostalgia.
Pero ahora me da miedo abandonar cosas que tengo. Y sin embargo sé que esas cosas no duran para siempre. Y que a la mínima las perderé, quiera o no. O las cambiaré por algo mejor. Igual por obligación, igual por necesidad. Igual solamente por evolución personal.
¿Es correcto preguntarme dónde voy a vivir el resto de mi vida? ¿Acaso es la vida una línea que tiene un punto final al que tengo que llegar irremediablemente pero escogiendo yo el camino a seguir?
Si me permitís de nuevo el uso de la metáfora, opino que debería pensar más en la vida como un puzzle, del cuál no conozco la forma final, pero sí sé que puedo extenderlo en la dirección que quiera... y que al final dará como resultado algo que desconozco. Sólo sé las piezas que encajan en lo que ya está montado. A veces hay piezas que prosiguen el mismo color, las mismas formas y se reconoce al instante dónde encajan. Otras veces hay un cambio de contorno en el dibujo, se comienza otra parte totalmente distinta del puzzle, pero que está relacionada con "el pasado". Seguir con el dibujo anterior, es más fácil. Cambiar, es más complicado. Pero ninguna de las dos cosas es mala o buena. El caso es no ponerse una meta clara. La meta clara es terminar el puzzle, queramos o no. Pero no el dibujo final. Pues, según mi opinión, eso no da la felicidad.

Después de este análisis... llego a la conclusión de que igual no es la actitud correcta. Igual debería de cambiar la pregunta. Igual debería enfocarlo desde un punto más lejano... desde una posición más alta. Desde donde pueda ver más cosas. Más horizonte. Igual la cuestión no es dónde viviré el resto de mi vida. Quizás la pregunta es si quiero quedarme en un sitio para toda mi vida o en realidad debería dejarme llevar y no intentar establecerme para siempre en un sitio, sino probar, cambiar, conocer mundo y no parar hasta que ya no pueda más y la vejez o el cansancio me obligue a realizarme la maldita pregunta que cierra otras posibilidades. Porque la clave está en lo que te preguntas. La clave está en cómo construyes la oración, qué cosas tomas por descontado al formular la cuestión.

Lo que pude sacar en claro fue lo siguiente.
Piensa dos veces antes de preguntarte algo para tomar una decisión... Si la pregunta no viene de tí, piensa dos veces sin en realidad es la pregunta correcta y no se puede realizar de otro modo. No tomes nada por descontado.
Para poder construir una casa no se puede empezar por el tejado. Si gastas tu tiempo respondiendo una pregunta, que de primeras es incorrecta, sólo podrás llegar a una respuesta errónea, que te corta la libertad y que no deja ver otras posibilidades.

Vive tu presente, comprendiendo tu pasado y construyendo tu futuro.

martes, 25 de agosto de 2015

Dualidad

Es un ciclo.

Pero nunca acabamos de aprender. Siempre hay detalles que se nos escapan y sin embargo nos damos cuenta de ellos años más tarde y los vemos tan claramente que parecen haber sido escritos con carteles delante de nuestras narices. Con el tiempo nos damos cuenta de por qué hicimos una cosa u otra. Sin embargo también nos preguntamos cómo fuimos tan tremendamente estúpidos de tomar una u otra decisión.

Y es que tenemos la suerte, o la desgracia, de ser estupidamente predecibles y a la vez impresionantemente temerarios... y aún así siempre hay una razón lógica que explique nuestras pretensiones, nuestras acciones, nuestras reacciones... Escojamos o no un camino siempre habrá una razón para haberlo hecho. Por muy suicida que fuera. Por muy noble que fuera. Por muy bohemio que pareciese.

Y aún así todo se repite. Y siempre tiene las mismas reglas y se basa en los mismos instintos. Pero con distinta edad, con distinta cantidad de experiencia. Y eso es lo que lo hace más divertido. Saber más no te hace tomar las decisiones más inteligentemente. En realidad, lo que hace nuestro cerebro, es dar más importancia a la estadística, y menos a la curiosidad y a las ganas de descubrir. Pero como todos sabemos, un gran porcentaje de estadísticas son falsas.

Al final siempre tenemos la posibilidad de elegir por nosotros mismos si tomamos el camino fácil o más que más probabilidades nos da de ser felices... o de tener éxito... o simplemente el que no nos mata bien muertos, o no nos lo hace pasar mal.
Pero pasarlo mal nunca ha sido algo del todo negativo. Porque es así como nuestro cerebro puede recoger datos y calcular estas estadísticas que, al fin y al cabo, nos influyen en el futuro próximo al tomar decisiones.

Siempre he creído que existe una parte física y otra psicológica que hace esta vida más interesante.
No creo en Dios, pero creo en mi existencia y en la dualidad del ser humano.
Quizás unos lo llaman Dios. Otros lo llaman subconsciencia. Otros lo llaman alma. Yo no le doy un nombre porque siempre quedaría incompleto y nunca estaría bien definido. Pero puedo decir que es algo parecido a la esperanza. Mezclado con confianza y con romanticismo. Pero también terquedad, egoísmo y deseo.
Y además pienso que esta es la parte más poderosa y la que al final tiene la última palabra al escoger los caminos.
Pero sé que las estadísticas que me muestra mi cerebro son la parte lógica o la que me hace pensar claramente y me muestran normalmente el mejor camino para mí como ser vivo, para mi superviviencia, e incluso para mi bienestar.

A veces deseo poder desconectar esa parte tan influyente y dejar trabajar a la razón. A la calculadora de mi cerebro y dejarme de nuevo al cauce donde todo fluye en la dirección correcta.
Pero qué sentido tiene dejarse llevar y no poder decidir y arriesgar en contra de lo lógico y lo "seguro".
No tendría sentido. Nuestro cerebro no podría recoger más datos de nuestros errores y también dejaría de estar en forma y calcular estas cosas como un loco. Por lo tanto tampoco podríamos mejorar nuestra inteligencia para con la supervivencia.
Con esto quiero decir que no podemos vivir sin ninguna de las dos cosas.
Una es necesaria y trabaja sin descanso para juzgar nuestras decisiones, analizar nuestro comportamiento, mostrarnos nuestros errores y avisarnos antes de dar un paso que posiblemente nos lleve a repetir un error o simplemente a algo que no se asemeja lo más mínimo al éxito. Siendo en realidad el error también un éxito en sí, pues será almacenado y añadido a un gran algoritmo que nos muestra la forma de actuar para poder llegar a un sitio a salvo.
La otra no es precisamente necesaria. No es buena ni mala. Simplemente es la chispa de la vida. La que nos da la posibilidad de alimentar a nuestra razón y demostrarnos cada día que no somos más que máquinas imperfectas. Diseñadas para mantener nuestra vida lo mejor posible aprendiendo de cada paso que damos.
Una necesita de la otra para sobrevivir. Y cada vez que quiero desconectar para dejarme llevar, que no quiero avanzar, que tengo miedo de seguir... es la razón la que me está intentando convencer. Pero enseguida recuerdo que estamos aquí tres días, que quiero ver cosas antes de abandonar esta diminuta y mínima estancia en la existencia. Quiero ser egoísta. Quiero ser terco y conseguir lo que quiero. Quiero tener esperanza hasta el fin de mis días. Quiero confiar y poder ser traicionado. Quiero desear. Y sobre todo quiero ser un estúpido romántico, que cree sólo en lo que siente en el presente y le importa un carajo quien le putee o quien le quiera, siempre y cuando pueda decir al final "pero que me quiten lo bailado".

martes, 12 de mayo de 2015

Volere bene

No soy un especialista de la lengua. Pero me gusta analizar la semenjanza que existe entre todos los idiomas con los que he tenido contacto alguna vez.

He tenido la posibilidad de aprender un poco de italiano de modo más o menos intensivo y además la posibilidad de conocer más de su cultura y los distintos dialectos o lenguas que tienen en su país.

Es gracioso enterarse de que en una isla como Cerdeña existe un dialecto que por su continua terminación en "u" más se parece a lo que se habla en Cantabria que al catalán o al valenciano. Y que el catalán se habla en alguna parte de esta isla.

Es también interesante darse cuenta de la cantidad de distintas conversaciones (hablando exactamente de lo mismo) que tratan sobre idiomas. Sobre todo cuando dos personas tienen disintas lenguas maternas. Es lógico que ambos muestren interés en saber como se dice "cerveza" o "de puta madre" en el idioma del extranjero. Es esto que cuando se habla de idiomas en realidad no se expresan opiniones y es una forma muy fácil de interactuar y conocer gente sin tener nada en común. Nunca mejor dicho, ni el idioma siquiera.

Da mucho juego, es verdad. Lo digo por experiencia. El problema es cuando se empieza con geografía. Algunos, como un servidor, no tienen raíces en ciudades cononcidas como Barcelona o Madrid... o Lloret de Mar (donde todos los fines de curso van extranjeros de toda Europa a pillarse una buena bebiendo alcohol hasta que se les sale por las orejas) . Entonces entra el conflicto y tienes que tener paciencia:

-No, Santander no está cerca de Andalucía.
-Pero si en el mediterráneo, ¿no?
-No está al norte. Arriba del todo.
-¡Ah! en Cataluña.

El norte de España, para muchos turistas no existe. España es una media luna con puntas en Barcelona y Cádiz y centro en Madrid. Pero hay quien si conoce el camino de Compostela por el norte.

Pero lo mejor es cuando las lenguas se parecen. Como he comentado al principio, el italiano me ha abierto la mente. Nunca sabía decir más cosas en italiano que el nombre de las pizzas en un restaurante. Pero me he dado cuenta de que es más fácil de lo que parece.

Lo bonito es aprenderlo a la vez que haces amistad con la gente. Es un aprendizaje continuo, de lengua y de cultura que te revitaliza por dentro. Y cuando digo amistad, digo también más allá de la amistad. Cuando tienes una pareja de otro país, esto también da mucho juego. Y lo aprendes sin querer cuando se trata de lenguas romances... Por algo se llamarán así, ¿no?. Cada uno al discutir grita en una lengua distinta y terminas aprendiendo los refranes o las frases hechas más típicas de la cultura en cuestión, el "te quiero", los insultos, el "déjame en paz", "no quiero verte", "te odio a muerte", "quiero el divorcio",... Cosas prácticas que se dicen todos los días. Y además puedes añadir el idioma a tu CV. Nivel A2 hablado, B1 en comprensión y escrito... Pfff quién necesita ahora un idioma escrito (juas juas).

Pero lo que nadie podrá negar es que tener personas de otra cultura con otra lengua en tu vida es una de las cosas más interesantes y contructivas que se puede llegar a tener. Y si además compartes con ellas una vida en pareja, aunque sea por un tiempo, se convierte también en una experiencia inolvidable que te deja huella, y no sólo sentimentalmente hablando... sino también porque ese idioma y esa cultura se quedan marcadas en tus capacidades de comprensión y tolerancia. El idioma que aprendiste y compartiste o mejoraste con esa persona o gracias a esa persona y sus amigos será irremediablemente parte de tí... Y porque tuviste, en algún modo, una conexión especial más allá de la amistad con una persona con otra cultura y otra forma de entender las cosas. Sea como sea el final de esa relación, habrá merecido la pena.



domingo, 23 de noviembre de 2014

Reino de Aragón y del mundo

Esto viene de hace tiempo y aunque no lo parezca, va muy unido a otro texto que escribí hace tiempo.

Primero fenicios, después, griegos, después romanos,... Me dejo mucho por el camino y entremedio, pero es por empezar el texto pareciendo que sé de lo que hablo.

Los reinos, los imperios,... siempre han crecido desde pequeños para alcanzar un momento álgido y caer. Siempre ha sido así.

Los reinos en España fueron muchos y lógicamente cada uno tienen sus raíces. Algunas zonas que estuvieron entre distintas costumbres han evolucionado teniendo también su propia cultura, no menos bonita o interesante que la de las sociedades orígenes.

Me fascina cómo los idiomas son testigo en vida de lo que han cambiado las cosas con el tiempo. Incluso pequeñas diferencias en el mismo idioma dejan entrever diferencias culturales, que aunque nimias, determinan una microsociedad que se siente orgullosa de sí misma. Y me encanta escuchar palabras extranjeras que se parecen o son idénticas a las de nuestra lengua. Es impresionante la cantidad de cosas en común que tenemos y lo poco (y los pocos) que nos damos cuenta...

Todo esto viene al tema catalán. Originariamente un gran reino de Aragón que controló el mediterráneo y algunas tierras que "técnicamente hablando" no pertenecen a lo que hoy llamamos España. Pero pertenecer es algo muy personal. Y cuando se usa demasiado tiende a verse como egoísta e incluso esclavista.

Tema Cataluña. No me gusta hablar sobre él porque haciéndolo estoy alimentando el odio que quieren crear nuestros políticos entre las distintas gentes de lo que aún es España (y de paso, dar de qué hablar al resto del mundo). Es una forma de entretener a la gente, de crear debate y ocultar lo que en realidad está ocurriendo. El independentismo de Cataluña surge cuando la crisis (inventada) azota nuestra economía obligando a muchos a salir a ganarse lo que se merecen en otros países donde son, tristemente, mejor tratados que en su propio país. La corrupción está en todas partes. Cataluña, Andalucía, Valencia, Madrid,...
Pero por qué no profundizamos un poco más en el sentido de la palabra "país". Acaso tiene sentido hablar de España, Alemania o Francia cuando existe una entidad llamada Unión Europea, que compite mundialmente (y no como país o unión, sino como empresa) con otras "entidades" como EEUU, Sudamérica, China,... . Os invito a preguntaros si en realidad existen estos "países". Si en realidad no somos todos esclavos de los banqueros y la economía. Salir de España para formar parte de Europa sólo provocará alargar lo inevitable. Que el término clásico de "País" desaparezca, y lo único con lo que nos sentiremos "patrióticos" es por pertenecer a una empresa u otra. Ser "catalán" o "cántabro" será una forma bonita de definir en qué tierra nos criamos, todo muy romántico. ¿Tiene sentido dividir cuando el mundo tiende a juntarse? Me voy del R.M. para meterme en el Barça. Lo hacen muchos, y no por amor. Por dinero. El dinero mueve el mundo y el mundo somos todos.
Antiguamente guerreábamos por lo mismo que ahora. Por tener poder sobre otras entidades. Por controlar, por miedo a que nos controlen. Si controlamos, no nos controlan. Eso es invertir en seguridad y en bienestar.

¿Qué ganamos si Cataluña desaparece de nuestro mapa político? Pues que los jóvenes de hoy en día aprendan Cataluña como un nuevo país en el mapa europeo. ¿Pero qué será Cataluña? Un grupo de empresas en las que trabajan la gente de Cataluña (no todos catalanes) que compiten por seguir sobreviviendo y ser productivos y dar algo que necesiten otras naciones. Al fin y al cabo lo mismo que será de España. Sólo habrá que pagar más por las fronteras, habrá más gastos de papeleos, más traducción, más complicación en la comunicación. Catalanes que perderán la gran ventaja de ser bilingües. Catalán de primero, inglés de segundo.

No es mi problema. Ni tampoco el de todos los catalanes. Es el problema del futuro de la gente que allí vive. A mi me gusta creer que Europa son un conjunto de países con distintas culturas por donde puedo moverme sin problemas de aranceles molestos. Si para entrar a Cataluña en un futuro tengo que aprenderme dos o tres palabras o frases como "una cerveza por favor", los números o "buenos días", se hará. No me importa, todo sea por el bien de mi cultura universal. Pero la gente se tendrá que ganar la vida igual. Pero quizás no tendrán que molestarse en hablar en español.

Como final quiero intentar explicar el sentido de este texto con un ejemplo:
Soy español. Trabajo en Austria para una empresa que es suministradora mundial. Suministramos en China, México, Europa,... Tengo amigos españoles, austriacos, italianos, alemanes,... Me encanta bailar salsa cubana y beber cerveza bávara. Aquí sólo hay lagos y montañas, no como en Cantabria, donde tenemos el mar cerquísima también. Me gusta mi trabajo y no sé cuándo volveré a mí país, o si me iré a otro lugar o me quedaré en Austria.
Dicho de otra manera:
Nací en el norte de la península Ibérica. Me gano la vida en la regiones bañadas por el río Inn y Danubio, muy fértiles desde tiempos pasados. Tengo amigos muy lejos de aquí y otros muy cerca, ojalá pudiera verlos a todos más a menudo. Me encanta la cerveza de esta zona, pero no se puede bailar tan a menudo como me gustaría. Ojalá cambie en unos años y haya fiestas de baile más a menudo. Es una pena que no tenga el mar tan cerca, pero tampoco tenemos lagos tan grandes en donde nací y el clima es distinto pero a veces lo prefiero. Me encanta mi trabajo aquí y no sé si me moveré a otro sitio, me encanta aprender idiomas y ver otras cosas y desde que estoy aquí echo de menos volver a volar sin rumbo. Echo de menos a mi familia.

Moraleja: llamadle España, Cataluña, Europa o como queráis. Yo me voy a buscar la vida igual y quien enrocarse en su tierra creyéndose por eso mejor, que lo haga. Aunque para mí era ya suficiente fanatismo ligado a la religión. El patriotismo para el que lo quiera.

domingo, 20 de julio de 2014

Escolástica y sentido de la vida

Buscando "piacere" en italiano me encuentro que hay un término en alemán llamado Vergnügung, que parece más complicado de lo que es para decirlo, y además significa diversión o "bachata" que antiguamente significaba jolgorio y que es el nombre para un canto popular dominicano. ¡Qué cosas!
Tanzt du eine Vergnügung mit mir? -> ¿Bailas una bachata conmigo?
Y no sólo eso, he mirado más abajo en la rae y por lo visto ahora no se acentúan palabras como "guion, liais, fie,... etc" Y quien no me crea que clique aquí

Y decir que hace años estuve a punto de hacer la carrera de Filosofía, o al menos a tomármela en serio.
Pero aunque el profesor era un "crack" y me encantaba no terminó de cuajar porque tenía ideas más prácticas en mi cabeza. Era un "¿podré vivir de ello?" y un "¿no les dará por cambiar de reglas y de teorías como ha hecho el resto de la vida?" Pues cuando se hace un comentario de texto o se realiza el análisis de una oración ya sea morfológico o sintáctico (a saber si ya no se utilizan estos vocablos) depende siempre de la escuela donde hayas estudiado o de cuál se fíe el colegio que te enseña.
Fue esta la razón por lo que no me terminó nunca de convencer el camino de "Letras" para basar mi vida profesional en él. Para tomarlo como algo serio, vamos.
Hacen y deshacen reglas que no tienen sentido como para decir que hacen algo. Y lo peor es que ni siquiera es para facilitar la compresión lectora, sino que se basan en reglas ortográficas que no representan ni por asomo la realidad, para imponer qué es correcto o qué no lo és.
Suelo leer a Perez-Reverte y sé que ha repetido mil veces que la RAE sólo realiza un compendio de los cambios que hace la lengua española y siempre va por detrás del presente, pues no debe forzar ni modificar por sí misma las reglas. Ya que el lenguaje cambia por sí mismo.
Pero el problema es que cuando la RAE dice una cosa, esto será así en todas las escuelas. Y ya me imagino a mi hipotético hijo diciéndome que lo que escribo "lo estoy escribiendo mal" y yo le diré "pues en mis tiempos esto era correcto". Y el tema es que el español cambia... pero no se nota con una vida humana,... ni dos, me atrevo a decir. El tema cambia de 50 en 50 años como poco.

Volviendo a hablar de mí (que es mi blog... xD ) en las carreras técnicas se crean nuevas reglas o se modifican anteriores porque llevan por caminos más rentables, más económicos, más ahorradores o simplemente mejores. Y eso lo veo normal y es más lógico. Y es lo que elegí. Aunque sigue picándome mucho el tema de letras con la poesía y la filosofía... y me fastidia no acordarme exactamente de los autores o las citas que quiero aplicar a mi vida cotidiana... por no haber seguido leyéndolos o estudiándolos.

Aún recuerdo cuando mi profesor de Filosofía nos explicaba el tema de la escolástica con el "típico tópico":
"Se pasaban todo el día hablando sobre temas tan importantes como el sexo de los ángeles."

Y qué os voy a contar... Al final "sólo" sirve para ir a tomar unas cervezas y desgañitar criticando los políticos, la sociedad, el consumo de drogas, la sexología, el amor por los animales, la reducción del paro,...

Pero a veces las dos cosas se juntan... Es ahí cuándo más me gusta, porque ni el científico, ni el filósofo puede encontrar la solución y sólo pueden llegar a comprender lo limitado de nuestro conocimiento. Es cuanto nos sentamos a ver estrellas, vemos lo lejos que están, que lo que llega es algo que pasó hace millones de años y que somos una mierdecilla en un terruño que podría ser devorado por otros planetas que nos superan muchas veces (Saturno nos engulliría 740 veces y no nos verían aún en la superficie) y que en realidad da igual si uno diseña máquinas o si otro reescribe las reglas de un idioma hablado por millones de mierdecillas en este trozo de tierra en el medio de la nada. El caso es ganarse la vida.

Pero que quede claro. Yo me la gano sin que me mareen porque a uno se le ocurra la gran idea de que, debido al uso segregado de acero para aplicaciones industriales en China que, en Europa, se considerarían paleolíticas, se tendrá como cierto, en la actualidad, y que quede escrito en el libro de tablas de todo ingeniero, que es más ligero el acero que el aluminio.