domingo, 13 de septiembre de 2015

Pasado, presente, futuro

Diario de un emigrante 13-09-2015


Ayer estuve pensando sobre mi futuro. No es que lo no lo haga a menudo, pero lo que no me ocurre con frecuencia es sacar algo en claro. El problema es que lo que saco en claro tampoco me ayuda demasiado.
Y bueno, después de este comienzo que invita con fuerza a leer lo que viene a continuación como si os interesara y os fuera a resolver los problemas que tenéis, iré un poco más al grano.

Tengo miedo de que llegue el día en que tenga que decidir donde viviré el resto de mi vida. Involuntariamente y sin poder evitarlo he construido en un país extranjero toda mi vida. He conocido gente, tengo amigos de todos los tipos, colegas, conocidos. Gente que fueron amigos y ahora son conocidos, conocidos que potencialmente pueden llegar a ser muy buenas amistades o que lo son ya.
He reído sólo y acompañado. He llorado igualmente. Me he enamorado... de ciudades, de personas, de recovecos, de la historia, de situaciones... Me he desengañado, he visto lo malo y lo bueno.
He vuelto a revivir momentos de mi infancia, de mi juventud, de mi vida, en otra lengua con otra cultura e incluso he tenido la posibilidad de revivirlos con mis amigos de siempre y mi familia, pero en otras condiciones, en otros lugares... Con las mismas personas de siempre pero, en realidad, con otras muy diferentes. Personas que han evolucionado con sus propias experiencias y no son las mismas. Igual que yo no soy el mismo.
He creado costumbres que ahora mismo creo que no podría abandonar nunca. Y sin embargo he abandonado costumbres que ahora sólo son un bonito recuerdo... Nostalgia.
Pero ahora me da miedo abandonar cosas que tengo. Y sin embargo sé que esas cosas no duran para siempre. Y que a la mínima las perderé, quiera o no. O las cambiaré por algo mejor. Igual por obligación, igual por necesidad. Igual solamente por evolución personal.
¿Es correcto preguntarme dónde voy a vivir el resto de mi vida? ¿Acaso es la vida una línea que tiene un punto final al que tengo que llegar irremediablemente pero escogiendo yo el camino a seguir?
Si me permitís de nuevo el uso de la metáfora, opino que debería pensar más en la vida como un puzzle, del cuál no conozco la forma final, pero sí sé que puedo extenderlo en la dirección que quiera... y que al final dará como resultado algo que desconozco. Sólo sé las piezas que encajan en lo que ya está montado. A veces hay piezas que prosiguen el mismo color, las mismas formas y se reconoce al instante dónde encajan. Otras veces hay un cambio de contorno en el dibujo, se comienza otra parte totalmente distinta del puzzle, pero que está relacionada con "el pasado". Seguir con el dibujo anterior, es más fácil. Cambiar, es más complicado. Pero ninguna de las dos cosas es mala o buena. El caso es no ponerse una meta clara. La meta clara es terminar el puzzle, queramos o no. Pero no el dibujo final. Pues, según mi opinión, eso no da la felicidad.

Después de este análisis... llego a la conclusión de que igual no es la actitud correcta. Igual debería de cambiar la pregunta. Igual debería enfocarlo desde un punto más lejano... desde una posición más alta. Desde donde pueda ver más cosas. Más horizonte. Igual la cuestión no es dónde viviré el resto de mi vida. Quizás la pregunta es si quiero quedarme en un sitio para toda mi vida o en realidad debería dejarme llevar y no intentar establecerme para siempre en un sitio, sino probar, cambiar, conocer mundo y no parar hasta que ya no pueda más y la vejez o el cansancio me obligue a realizarme la maldita pregunta que cierra otras posibilidades. Porque la clave está en lo que te preguntas. La clave está en cómo construyes la oración, qué cosas tomas por descontado al formular la cuestión.

Lo que pude sacar en claro fue lo siguiente.
Piensa dos veces antes de preguntarte algo para tomar una decisión... Si la pregunta no viene de tí, piensa dos veces sin en realidad es la pregunta correcta y no se puede realizar de otro modo. No tomes nada por descontado.
Para poder construir una casa no se puede empezar por el tejado. Si gastas tu tiempo respondiendo una pregunta, que de primeras es incorrecta, sólo podrás llegar a una respuesta errónea, que te corta la libertad y que no deja ver otras posibilidades.

Vive tu presente, comprendiendo tu pasado y construyendo tu futuro.

martes, 25 de agosto de 2015

Dualidad

Es un ciclo.

Pero nunca acabamos de aprender. Siempre hay detalles que se nos escapan y sin embargo nos damos cuenta de ellos años más tarde y los vemos tan claramente que parecen haber sido escritos con carteles delante de nuestras narices. Con el tiempo nos damos cuenta de por qué hicimos una cosa u otra. Sin embargo también nos preguntamos cómo fuimos tan tremendamente estúpidos de tomar una u otra decisión.

Y es que tenemos la suerte, o la desgracia, de ser estupidamente predecibles y a la vez impresionantemente temerarios... y aún así siempre hay una razón lógica que explique nuestras pretensiones, nuestras acciones, nuestras reacciones... Escojamos o no un camino siempre habrá una razón para haberlo hecho. Por muy suicida que fuera. Por muy noble que fuera. Por muy bohemio que pareciese.

Y aún así todo se repite. Y siempre tiene las mismas reglas y se basa en los mismos instintos. Pero con distinta edad, con distinta cantidad de experiencia. Y eso es lo que lo hace más divertido. Saber más no te hace tomar las decisiones más inteligentemente. En realidad, lo que hace nuestro cerebro, es dar más importancia a la estadística, y menos a la curiosidad y a las ganas de descubrir. Pero como todos sabemos, un gran porcentaje de estadísticas son falsas.

Al final siempre tenemos la posibilidad de elegir por nosotros mismos si tomamos el camino fácil o más que más probabilidades nos da de ser felices... o de tener éxito... o simplemente el que no nos mata bien muertos, o no nos lo hace pasar mal.
Pero pasarlo mal nunca ha sido algo del todo negativo. Porque es así como nuestro cerebro puede recoger datos y calcular estas estadísticas que, al fin y al cabo, nos influyen en el futuro próximo al tomar decisiones.

Siempre he creído que existe una parte física y otra psicológica que hace esta vida más interesante.
No creo en Dios, pero creo en mi existencia y en la dualidad del ser humano.
Quizás unos lo llaman Dios. Otros lo llaman subconsciencia. Otros lo llaman alma. Yo no le doy un nombre porque siempre quedaría incompleto y nunca estaría bien definido. Pero puedo decir que es algo parecido a la esperanza. Mezclado con confianza y con romanticismo. Pero también terquedad, egoísmo y deseo.
Y además pienso que esta es la parte más poderosa y la que al final tiene la última palabra al escoger los caminos.
Pero sé que las estadísticas que me muestra mi cerebro son la parte lógica o la que me hace pensar claramente y me muestran normalmente el mejor camino para mí como ser vivo, para mi superviviencia, e incluso para mi bienestar.

A veces deseo poder desconectar esa parte tan influyente y dejar trabajar a la razón. A la calculadora de mi cerebro y dejarme de nuevo al cauce donde todo fluye en la dirección correcta.
Pero qué sentido tiene dejarse llevar y no poder decidir y arriesgar en contra de lo lógico y lo "seguro".
No tendría sentido. Nuestro cerebro no podría recoger más datos de nuestros errores y también dejaría de estar en forma y calcular estas cosas como un loco. Por lo tanto tampoco podríamos mejorar nuestra inteligencia para con la supervivencia.
Con esto quiero decir que no podemos vivir sin ninguna de las dos cosas.
Una es necesaria y trabaja sin descanso para juzgar nuestras decisiones, analizar nuestro comportamiento, mostrarnos nuestros errores y avisarnos antes de dar un paso que posiblemente nos lleve a repetir un error o simplemente a algo que no se asemeja lo más mínimo al éxito. Siendo en realidad el error también un éxito en sí, pues será almacenado y añadido a un gran algoritmo que nos muestra la forma de actuar para poder llegar a un sitio a salvo.
La otra no es precisamente necesaria. No es buena ni mala. Simplemente es la chispa de la vida. La que nos da la posibilidad de alimentar a nuestra razón y demostrarnos cada día que no somos más que máquinas imperfectas. Diseñadas para mantener nuestra vida lo mejor posible aprendiendo de cada paso que damos.
Una necesita de la otra para sobrevivir. Y cada vez que quiero desconectar para dejarme llevar, que no quiero avanzar, que tengo miedo de seguir... es la razón la que me está intentando convencer. Pero enseguida recuerdo que estamos aquí tres días, que quiero ver cosas antes de abandonar esta diminuta y mínima estancia en la existencia. Quiero ser egoísta. Quiero ser terco y conseguir lo que quiero. Quiero tener esperanza hasta el fin de mis días. Quiero confiar y poder ser traicionado. Quiero desear. Y sobre todo quiero ser un estúpido romántico, que cree sólo en lo que siente en el presente y le importa un carajo quien le putee o quien le quiera, siempre y cuando pueda decir al final "pero que me quiten lo bailado".

martes, 12 de mayo de 2015

Volere bene

No soy un especialista de la lengua. Pero me gusta analizar la semenjanza que existe entre todos los idiomas con los que he tenido contacto alguna vez.

He tenido la posibilidad de aprender un poco de italiano de modo más o menos intensivo y además la posibilidad de conocer más de su cultura y los distintos dialectos o lenguas que tienen en su país.

Es gracioso enterarse de que en una isla como Cerdeña existe un dialecto que por su continua terminación en "u" más se parece a lo que se habla en Cantabria que al catalán o al valenciano. Y que el catalán se habla en alguna parte de esta isla.

Es también interesante darse cuenta de la cantidad de distintas conversaciones (hablando exactamente de lo mismo) que tratan sobre idiomas. Sobre todo cuando dos personas tienen disintas lenguas maternas. Es lógico que ambos muestren interés en saber como se dice "cerveza" o "de puta madre" en el idioma del extranjero. Es esto que cuando se habla de idiomas en realidad no se expresan opiniones y es una forma muy fácil de interactuar y conocer gente sin tener nada en común. Nunca mejor dicho, ni el idioma siquiera.

Da mucho juego, es verdad. Lo digo por experiencia. El problema es cuando se empieza con geografía. Algunos, como un servidor, no tienen raíces en ciudades cononcidas como Barcelona o Madrid... o Lloret de Mar (donde todos los fines de curso van extranjeros de toda Europa a pillarse una buena bebiendo alcohol hasta que se les sale por las orejas) . Entonces entra el conflicto y tienes que tener paciencia:

-No, Santander no está cerca de Andalucía.
-Pero si en el mediterráneo, ¿no?
-No está al norte. Arriba del todo.
-¡Ah! en Cataluña.

El norte de España, para muchos turistas no existe. España es una media luna con puntas en Barcelona y Cádiz y centro en Madrid. Pero hay quien si conoce el camino de Compostela por el norte.

Pero lo mejor es cuando las lenguas se parecen. Como he comentado al principio, el italiano me ha abierto la mente. Nunca sabía decir más cosas en italiano que el nombre de las pizzas en un restaurante. Pero me he dado cuenta de que es más fácil de lo que parece.

Lo bonito es aprenderlo a la vez que haces amistad con la gente. Es un aprendizaje continuo, de lengua y de cultura que te revitaliza por dentro. Y cuando digo amistad, digo también más allá de la amistad. Cuando tienes una pareja de otro país, esto también da mucho juego. Y lo aprendes sin querer cuando se trata de lenguas romances... Por algo se llamarán así, ¿no?. Cada uno al discutir grita en una lengua distinta y terminas aprendiendo los refranes o las frases hechas más típicas de la cultura en cuestión, el "te quiero", los insultos, el "déjame en paz", "no quiero verte", "te odio a muerte", "quiero el divorcio",... Cosas prácticas que se dicen todos los días. Y además puedes añadir el idioma a tu CV. Nivel A2 hablado, B1 en comprensión y escrito... Pfff quién necesita ahora un idioma escrito (juas juas).

Pero lo que nadie podrá negar es que tener personas de otra cultura con otra lengua en tu vida es una de las cosas más interesantes y contructivas que se puede llegar a tener. Y si además compartes con ellas una vida en pareja, aunque sea por un tiempo, se convierte también en una experiencia inolvidable que te deja huella, y no sólo sentimentalmente hablando... sino también porque ese idioma y esa cultura se quedan marcadas en tus capacidades de comprensión y tolerancia. El idioma que aprendiste y compartiste o mejoraste con esa persona o gracias a esa persona y sus amigos será irremediablemente parte de tí... Y porque tuviste, en algún modo, una conexión especial más allá de la amistad con una persona con otra cultura y otra forma de entender las cosas. Sea como sea el final de esa relación, habrá merecido la pena.



domingo, 23 de noviembre de 2014

Reino de Aragón y del mundo

Esto viene de hace tiempo y aunque no lo parezca, va muy unido a otro texto que escribí hace tiempo.

Primero fenicios, después, griegos, después romanos,... Me dejo mucho por el camino y entremedio, pero es por empezar el texto pareciendo que sé de lo que hablo.

Los reinos, los imperios,... siempre han crecido desde pequeños para alcanzar un momento álgido y caer. Siempre ha sido así.

Los reinos en España fueron muchos y lógicamente cada uno tienen sus raíces. Algunas zonas que estuvieron entre distintas costumbres han evolucionado teniendo también su propia cultura, no menos bonita o interesante que la de las sociedades orígenes.

Me fascina cómo los idiomas son testigo en vida de lo que han cambiado las cosas con el tiempo. Incluso pequeñas diferencias en el mismo idioma dejan entrever diferencias culturales, que aunque nimias, determinan una microsociedad que se siente orgullosa de sí misma. Y me encanta escuchar palabras extranjeras que se parecen o son idénticas a las de nuestra lengua. Es impresionante la cantidad de cosas en común que tenemos y lo poco (y los pocos) que nos damos cuenta...

Todo esto viene al tema catalán. Originariamente un gran reino de Aragón que controló el mediterráneo y algunas tierras que "técnicamente hablando" no pertenecen a lo que hoy llamamos España. Pero pertenecer es algo muy personal. Y cuando se usa demasiado tiende a verse como egoísta e incluso esclavista.

Tema Cataluña. No me gusta hablar sobre él porque haciéndolo estoy alimentando el odio que quieren crear nuestros políticos entre las distintas gentes de lo que aún es España (y de paso, dar de qué hablar al resto del mundo). Es una forma de entretener a la gente, de crear debate y ocultar lo que en realidad está ocurriendo. El independentismo de Cataluña surge cuando la crisis (inventada) azota nuestra economía obligando a muchos a salir a ganarse lo que se merecen en otros países donde son, tristemente, mejor tratados que en su propio país. La corrupción está en todas partes. Cataluña, Andalucía, Valencia, Madrid,...
Pero por qué no profundizamos un poco más en el sentido de la palabra "país". Acaso tiene sentido hablar de España, Alemania o Francia cuando existe una entidad llamada Unión Europea, que compite mundialmente (y no como país o unión, sino como empresa) con otras "entidades" como EEUU, Sudamérica, China,... . Os invito a preguntaros si en realidad existen estos "países". Si en realidad no somos todos esclavos de los banqueros y la economía. Salir de España para formar parte de Europa sólo provocará alargar lo inevitable. Que el término clásico de "País" desaparezca, y lo único con lo que nos sentiremos "patrióticos" es por pertenecer a una empresa u otra. Ser "catalán" o "cántabro" será una forma bonita de definir en qué tierra nos criamos, todo muy romántico. ¿Tiene sentido dividir cuando el mundo tiende a juntarse? Me voy del R.M. para meterme en el Barça. Lo hacen muchos, y no por amor. Por dinero. El dinero mueve el mundo y el mundo somos todos.
Antiguamente guerreábamos por lo mismo que ahora. Por tener poder sobre otras entidades. Por controlar, por miedo a que nos controlen. Si controlamos, no nos controlan. Eso es invertir en seguridad y en bienestar.

¿Qué ganamos si Cataluña desaparece de nuestro mapa político? Pues que los jóvenes de hoy en día aprendan Cataluña como un nuevo país en el mapa europeo. ¿Pero qué será Cataluña? Un grupo de empresas en las que trabajan la gente de Cataluña (no todos catalanes) que compiten por seguir sobreviviendo y ser productivos y dar algo que necesiten otras naciones. Al fin y al cabo lo mismo que será de España. Sólo habrá que pagar más por las fronteras, habrá más gastos de papeleos, más traducción, más complicación en la comunicación. Catalanes que perderán la gran ventaja de ser bilingües. Catalán de primero, inglés de segundo.

No es mi problema. Ni tampoco el de todos los catalanes. Es el problema del futuro de la gente que allí vive. A mi me gusta creer que Europa son un conjunto de países con distintas culturas por donde puedo moverme sin problemas de aranceles molestos. Si para entrar a Cataluña en un futuro tengo que aprenderme dos o tres palabras o frases como "una cerveza por favor", los números o "buenos días", se hará. No me importa, todo sea por el bien de mi cultura universal. Pero la gente se tendrá que ganar la vida igual. Pero quizás no tendrán que molestarse en hablar en español.

Como final quiero intentar explicar el sentido de este texto con un ejemplo:
Soy español. Trabajo en Austria para una empresa que es suministradora mundial. Suministramos en China, México, Europa,... Tengo amigos españoles, austriacos, italianos, alemanes,... Me encanta bailar salsa cubana y beber cerveza bávara. Aquí sólo hay lagos y montañas, no como en Cantabria, donde tenemos el mar cerquísima también. Me gusta mi trabajo y no sé cuándo volveré a mí país, o si me iré a otro lugar o me quedaré en Austria.
Dicho de otra manera:
Nací en el norte de la península Ibérica. Me gano la vida en la regiones bañadas por el río Inn y Danubio, muy fértiles desde tiempos pasados. Tengo amigos muy lejos de aquí y otros muy cerca, ojalá pudiera verlos a todos más a menudo. Me encanta la cerveza de esta zona, pero no se puede bailar tan a menudo como me gustaría. Ojalá cambie en unos años y haya fiestas de baile más a menudo. Es una pena que no tenga el mar tan cerca, pero tampoco tenemos lagos tan grandes en donde nací y el clima es distinto pero a veces lo prefiero. Me encanta mi trabajo aquí y no sé si me moveré a otro sitio, me encanta aprender idiomas y ver otras cosas y desde que estoy aquí echo de menos volver a volar sin rumbo. Echo de menos a mi familia.

Moraleja: llamadle España, Cataluña, Europa o como queráis. Yo me voy a buscar la vida igual y quien enrocarse en su tierra creyéndose por eso mejor, que lo haga. Aunque para mí era ya suficiente fanatismo ligado a la religión. El patriotismo para el que lo quiera.

domingo, 20 de julio de 2014

Escolástica y sentido de la vida

Buscando "piacere" en italiano me encuentro que hay un término en alemán llamado Vergnügung, que parece más complicado de lo que es para decirlo, y además significa diversión o "bachata" que antiguamente significaba jolgorio y que es el nombre para un canto popular dominicano. ¡Qué cosas!
Tanzt du eine Vergnügung mit mir? -> ¿Bailas una bachata conmigo?
Y no sólo eso, he mirado más abajo en la rae y por lo visto ahora no se acentúan palabras como "guion, liais, fie,... etc" Y quien no me crea que clique aquí

Y decir que hace años estuve a punto de hacer la carrera de Filosofía, o al menos a tomármela en serio.
Pero aunque el profesor era un "crack" y me encantaba no terminó de cuajar porque tenía ideas más prácticas en mi cabeza. Era un "¿podré vivir de ello?" y un "¿no les dará por cambiar de reglas y de teorías como ha hecho el resto de la vida?" Pues cuando se hace un comentario de texto o se realiza el análisis de una oración ya sea morfológico o sintáctico (a saber si ya no se utilizan estos vocablos) depende siempre de la escuela donde hayas estudiado o de cuál se fíe el colegio que te enseña.
Fue esta la razón por lo que no me terminó nunca de convencer el camino de "Letras" para basar mi vida profesional en él. Para tomarlo como algo serio, vamos.
Hacen y deshacen reglas que no tienen sentido como para decir que hacen algo. Y lo peor es que ni siquiera es para facilitar la compresión lectora, sino que se basan en reglas ortográficas que no representan ni por asomo la realidad, para imponer qué es correcto o qué no lo és.
Suelo leer a Perez-Reverte y sé que ha repetido mil veces que la RAE sólo realiza un compendio de los cambios que hace la lengua española y siempre va por detrás del presente, pues no debe forzar ni modificar por sí misma las reglas. Ya que el lenguaje cambia por sí mismo.
Pero el problema es que cuando la RAE dice una cosa, esto será así en todas las escuelas. Y ya me imagino a mi hipotético hijo diciéndome que lo que escribo "lo estoy escribiendo mal" y yo le diré "pues en mis tiempos esto era correcto". Y el tema es que el español cambia... pero no se nota con una vida humana,... ni dos, me atrevo a decir. El tema cambia de 50 en 50 años como poco.

Volviendo a hablar de mí (que es mi blog... xD ) en las carreras técnicas se crean nuevas reglas o se modifican anteriores porque llevan por caminos más rentables, más económicos, más ahorradores o simplemente mejores. Y eso lo veo normal y es más lógico. Y es lo que elegí. Aunque sigue picándome mucho el tema de letras con la poesía y la filosofía... y me fastidia no acordarme exactamente de los autores o las citas que quiero aplicar a mi vida cotidiana... por no haber seguido leyéndolos o estudiándolos.

Aún recuerdo cuando mi profesor de Filosofía nos explicaba el tema de la escolástica con el "típico tópico":
"Se pasaban todo el día hablando sobre temas tan importantes como el sexo de los ángeles."

Y qué os voy a contar... Al final "sólo" sirve para ir a tomar unas cervezas y desgañitar criticando los políticos, la sociedad, el consumo de drogas, la sexología, el amor por los animales, la reducción del paro,...

Pero a veces las dos cosas se juntan... Es ahí cuándo más me gusta, porque ni el científico, ni el filósofo puede encontrar la solución y sólo pueden llegar a comprender lo limitado de nuestro conocimiento. Es cuanto nos sentamos a ver estrellas, vemos lo lejos que están, que lo que llega es algo que pasó hace millones de años y que somos una mierdecilla en un terruño que podría ser devorado por otros planetas que nos superan muchas veces (Saturno nos engulliría 740 veces y no nos verían aún en la superficie) y que en realidad da igual si uno diseña máquinas o si otro reescribe las reglas de un idioma hablado por millones de mierdecillas en este trozo de tierra en el medio de la nada. El caso es ganarse la vida.

Pero que quede claro. Yo me la gano sin que me mareen porque a uno se le ocurra la gran idea de que, debido al uso segregado de acero para aplicaciones industriales en China que, en Europa, se considerarían paleolíticas, se tendrá como cierto, en la actualidad, y que quede escrito en el libro de tablas de todo ingeniero, que es más ligero el acero que el aluminio.



lunes, 3 de marzo de 2014

La novia de tu mejor amigo

Por dónde empezar...

Ayer estaba casi dormido y se me vinieron estos pensamientos a la cabeza... Sé qué soy muy extremista pero creo que sólo hay tres tipos de relaciones con la novia de tu (mejor) amigo. Pero para que este análisis tenga sentido ha de tenerse en cuenta también que se deben de cumplir algunas cosas:

-Contemporaneidad. Debe tener tu edad o rondar 3 o 4 años más o menos. La novia, por supuesto debe cumplir este requisito también.
-Ninguno de los dos está casado o tiene una novia con planes de boda.
-La condición necesaria y (casi) suficiente. Tú le conociste antes y eras amigo antes de que ella le conociera.

Una vez dicho esto, comentaré cuál es el caso uno que se puede dar. Y ninguno de los dos primeros es bonito.

POSIBILIDAD 1 : "A tí también te gustaría probar"

Si este es el caso, tienes dos opciones, ser un hijo de la gran puta e intentarlo o ser un buen amigo (y también es un camino lleno de piedras) y pirarte a tomar por culo intentando cortar hilos donde posiblemente aún no los había.
Si sigues ahí, al principio será porque es tu amigo, y le tienes aprecio. Pero suele ocurrir que pasa exactamente lo que no queremos. O lo que sí. El contacto y el roce hace el cariño. Y cuando dije "me gustaría probar" no me refiero a querer llevártela a la cama. Eso se puede evitar fácilmente. El caso es que te guste, y cada vez más, hasta el punto que no puedes verlos juntos. O que intentas quedar menos, y "nadie sabe por qué". Sobre todo la pareja.
Al ser el mejor amigo de él, posiblemente termines teniendo conversaciones privadas con ella también pues a ella le interesará también saber cómo está su novio y no siempre es la novia la que se entera. El caso, es que cuando pelean también acudirán a tí. Y aquí es donde ambos son vulnerables y sin querer puedes mover los hilos demasiado.



POSIBILIDAD 2 : "¿En serio esa va a ser tu novia?"

No te cayó bien desde el primer momento. O te calló bien pero claro... llega un momento que ya no tanto. ¿Cuándo? Cuando te das cuenta que tiran más dos tetas que dos carretas. Ese momento en el que la persona con la que contabas cada día ya no está ahí cuando le necesitas, o lo está, pero acompañado y no puedes hablar con él como debería ser. Sin que nadie "mida" las palabras de nadie, o revise cada broma como si fuera en su contra. Ya no saldrás de fiesta tan a menudo con él ni compartirás las anécdotas, porque ese día "quedó con su novia". Ahora te tocará reír sólo más de una vez. Ir en busca de chicas sin el amigo que siempre estaba ahí para apoyar. Ver esa película que siempre queríais ver ya no será posible porque ahora los factores que definen la película a ver han reducido la variedad, o simplemente la han eliminado.
También hay cosas que te gustaban y nunca necesitaste pensar en qué pasaría si faltaban, y ahora las echas de menos. Cosas simples como la cerveza de espera a que el local se llene, la quedada con ordenadores en casa o el juego de mesa friki que sólo los hombres entienden (es así, lo siento).
Entonces ya no te cae bien. Es más, ojalá no le hubiera conocido. ¿Por qué le ayudaste a que la consiguiera? ¿Por qué no les molestaste en esos momentos en los que les dejaste sólos para que madurara la cosa? ¿Por qué cojones no defendiste lo que era tuyo (y me refiero a tu círculo, tu relación, tú bienestar)?
Sí, son celos. Pero por perder a un amigo.



POSIBILIDAD 3 : "¿Vamos de parejitas al cine?"

Tienes la suerte de encontrar novia a las semanas, o la tenías ya hace poco. Entonces sólo necesitamos que las novias se lleven bien. Entonces podrán irse juntas a hacer cosas mientras nosotros hacemos lo que hace cualquier grupo de amigos, sin que las novias estén delante. Ser nosotros mismos. No estar embobados. No tener ganas de irnos porque "hoy toca". NO.
Lo que hay, es ganas de dejar a las novias de lado un rato. E incluso hablar de como fue o qué tenemos preparado para la cita especial del día X del mes Y. Porque tendremos en común algo que podemos compartir en conversaciones. Pero,... ¿es esta posibilidad la mejor? Según mi opinión es entrar en un estado de modorra insensible al exterior. Ahora las relaciones de amigos son tema principal, pero los que no forman parte de ese círculo están condenados a ser señalados hasta que toman parte en el juego. Pues si no tienes pareja, el principal objetivo es que la encuentres, para que tengas el mismo nivel de magnificencia y tu vida se llene de esplendor.



¿Es la amistad fugaz? Sí. ¿Lo es también el amor? Sí. ¿Cuál de las dos termina antes? La respuesta la sabéis vosotros. Yo sólo digo que he conocido varias novias de mis amigos... Al fin y al cabo también se trata de una prueba de Resistencia. Y se aprende mucho.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Por la boca muere el pez

Diario de un inmigrante a 25/11/13.

Estoy en Austria.

Sí señor, en Austria. Encontré trabajo por aquí y allí he vuelto a lanzarme.
Creo que no es porque no haya encontrado nada en otro lado... o porque obligatoriamente tuviera que venirme aquí. Podría haber recibido el paro hasta encontrar algo en la cercanía de donde vivía hasta hace poco en Alemania. Podría haber buscado en otra zona de Alemania... Más al norte, más cerca de mi familia. Pero he tirado para Austria.

Desde un principio estaba convencido de que lo mejor sería irme de Alemania a esta empresa. No sé por qué, pero al final he cumplido con mi deseo.

Ahora he vuelto a empezar en otro país, en el que se habla peor alemán que en la zona de Baviera.
El caso es que da igual, por h o por b, estoy en otro país. Y estoy luchando por conseguir lo que quiero. O al menos lo que creo que quiero.

El caso es que muchos hacen esto como yo, ya no por no encontrar trabajo en España. Sino por cambiar de aires, probar en otros países, conocer qué se siente al estar sólo ante el peligro, conocer gente, dejar atrás algo que no nos ilusionaba o no nos llenaba. Cambiar la seguridad de no encontrar nada digno por la seguridad de no saber qué encontraremos.

Ahora estoy de nuevo en otro país.

Hay gente que te mira mal, gente que tiene interés en saber de tí. Gente que pasa de tí porque ni le importa que estés ni que dejes de estar. Pero el problema está en el desprecio al extranjero porque "roba nuestro trabajo".

Pero es gracioso como hacemos de pequeñas cosas un mundo. Dicen que los extranjeros quitan el trabajo a los habitantes de esa zona. Pero esa empresa vende a otras empresas de otros países muy lejanos y totalmente distintos a los del suministrador en cuestión. A su vez esta empresa tiene suministradores, de los cuales ella es cliente y que también se encuentran por todas partes. Las empresas que dependen de ellas y de las que dependen, dan de comer a su vez a gente de la zona dónde se encuentran y a extranjeros que seguramente también estén trabajando en ellas...

Si la Empresa A, suministrador de B, deja de recibir pedidos de B, no gana más dinero. Si B se encuentra en Bélgica, y A en Austria, la empresa A de Austria debe buscarse otras empresas a las que vender su producto para no perder dinero. O no terminar echando gente. Pero si A no encuentra nada, la gente es despedida. Y entonces hay descontento general y si hay extranjeros en la empresa, la culpa de eso será de los extranjeros, que ocupan puestos que podrían ocupar otros austriacos.

Nada más cierto.

Pues hasta ese momento, esa empresa A vivía de los pedidos de B en Bélgica. Por culpa de una empresa extranjera ahora hay gente que va a la calle. Pero... ¿no ha sobrevivido un grupo de gente, o mejor dicho, se ha enriquecido hasta entonces gracias a extranjeros?
Estaban flotando en una nube que se podia desvanecer en cualquier momento. Y ellos no podían hacer nada, pues se trata de un mercado internacional. Desde Austria no pueden intentar ayudar a Bélgica invirtiendo en algo tan lejano que en realidad terminaría empobreciéndoles a ellos mismos, desde el punto de vista nacional, lo que iría totalmente contra su propia filosofía xenófoba.

Esto es un análisis muy específico sobre un campo en el cual siempre aparece este fenómeno.
Pero se puede extender a otras zonas críticas. Sólo hay que poner dos o tres ingredientes (causas) y aplicarle un poco de calor, tensión, ... y tendremos los efectos.

Pero analizado desde la simpleza se llegará siempre al mismo final.

Todo es básicamente buscar un culpable a nuestros problemas. En el ámbito social internacional, los malos son los extranjeros, que corrompen nuestra sociedad con su cultura y las bocas que tienen que alimentar, reproduciéndose como ratas y destruyendo lo que siempre fue bien en nuestra tierruca.

Pero si se trata de parejas también hay siempre un culpable de que yo no consiga estar con esa chica que me gusta tanto... o conseguir ese puesto de trabajo que siempre codicié... O conseguir tener ese coche que siempre quise y que tiene el cabrón de mi vecino, que se toca los cojones, o siempre está de baja, o qué sé yo.

Envidia y egoísmo que se convierte en un odio ciego, desprecio al prójimo y búsqueda de la culpa en el que tenemos delante... o detrás.

El problema está oculto detrás del término racismo. Pero desde un punto de vista más amplio, lo metería todo junto en egoísmo.
El odiar al extranjero es sólo una variante. Si envidias a tu vecino por el coche que tiene, ya le buscarás algún defecto por el cual tener una explicación para odiarle/no quererle en tu cercanía (aunque este no sea exactamente un defecto, sino que le adherimos automáticamente ese valor).


A un extranjero no le quieres por no pertenecer a tu cultura, al vecino de en frente por no pertenecer a tu clase social, al viejo "ese" por no entender tu juventud (no ser contemporáneo), al niñato "ese" por no comportarse como tú lo harías (lo mismo que con el viejo), al negro por no ser blanco, al blanco por no ser negro, y así... Lo que pasa es que el extranjero lleva muuuuchas cosas distintas ya en su definición. La gente no admite a otras personas por diferenciarse de ellas, y esto lo hace el egoísmo innato en el ser humano. Se dan dos casos. Si tienen algo que se desea, o si lo tienen ya y no quieren darlo. 

Si lo miramos desde el punto de vista que debemos mirarlo, nos daremos cuenta de que las cosas se regulan y que todos tenemos derecho a tener un hueco allí dónde lo encontremos. Y no es que ese hueco lo hiciéramos nosotros empujando a los que ya estaban allí. Si alguien encuentra un hueco, es porque lo había y porque es ley de vida que sea ocupado.

Porque al final todo tiende a ser lo que ha de ser. Y todos tenemos una propiedad muy importante, somos parte de un todo. Todos formamos parte de un paquete. Somos átomos que buscan su posición en el espacio. La composición cambia, las propiedades también (para bien o para mal según como NOSOTROS queramos mirarlo). Pero seguimos siendo seres vivos que intentan sobrevivir.
Deberíamos ver las cosas desde un punto de vista más allá de la valla del vecino o el jardín de la vecina. Y hablar en consecuencia. A veces mordemos la mano de los que nos dan de comer sin darnos cuenta.